27 de septiembre de 2013

LIMPIADORES FACIALES

(* Muchacha vertiendo perfume. Anónimo Romano)

Hay dos cosas que se eliminan al limpiar el cutis: la suciedad y las células muertas, por lo que la limpieza es básica para tener un cutis de apariencia saludable.

Una abuela sabia y hermosa dijo: "Nunca te vayas a la cama enojada con tu marido, y tampoco sin limpiarte la cara." Del enojo contra el marido hablaremos en otra ocasión, ahora les comparto dos limpiadores faciales:


Limpiador de aguacate (pieles extremadamente secas)

Este limpiador no es de uso diario.

Haz una pasta de aguacate y aplícalo en tu piel. Frota durante algunos minutos. Retira con un algodón.

El hueso del aguacate bien lavado sirve para dar masaje. Pásalo con movimientos rotatorios por toda tu cara.


Jabón de avena (pieles grasas)

Es bueno para pieles grasas ya sea que lo compres o que lo prepares con la receta que daré a continuación:

Pon la ralladura de 1/4 k de jabón neutro en un refractario con agua fría suficiente para cubrirla. Ponlo en baño maría a fuego lento. Una vez que se haya disuelto en el agua agrega 125 g de harina de avena. Mezcla bien. Retira del fuego y deja enfriar. Vierte en moldes para jabón o dale la forma que prefieras y deja que endurezca.

20 de septiembre de 2013

¿CÓMO CURAR TU OLLA DE PRESIÓN?

(*Cocina alpina. Ernst Ludwig Kirchner. 1918. Expresionismo. Óleo sobre lienzo. 120 x120 cm. Museo Thyssen-Bornemisza.)
Las ollas deben curarse para eliminar posibles residuos de fabricación, y las ollas de presión no son la excepción.
 
Es un proceso muy fácil y dejará tu olla lista para cocinar ricos platillos.

 
Procedimiento:

Limpieza:

·         Lava perfectamente cada parte de tu olla con jabón y agua caliente.

·         Enjuaga con agua tibia.

·         Seca bien.

Para curar tu olla:

·         Vacía agua hasta 2/3 partes de la olla.

·         Agrega 250 ml de vinagre, ½ barra de mantequilla y ½ cebolla.

·         Pon a hervir en tu olla a presión normal por 45 min. siguiendo las instrucciones de uso.

·         Vuelve a lavar tu olla.
 

¡Listo! Puedes comenzar a cocinar alimentos en tu olla de presión ahorrando tiempo y energía.

6 de septiembre de 2013

¿QUÉ PIENSAS?

(* Mujer pensativa. P. Pruna. 1947.  Realismo. Óleo sobre tela 116 x 88 cm. Colección particular.)

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Filipenses 4:8.


¿En qué ocupas tu mente?

La instrucción de Dios es perspicua. No tenemos excusas, seamos diligentes para obedecerla y pidamos de Su gracia para lograrlo.

En Filipenses Dios dice que debemos pensar en 

·        Lo verdadero: Lo único verdadero está en Dios (Jn. 14:6; Ef. 4:21) y todo lo que Dios nos ha querido revelar de Él está en Su Palabra, que es la Verdad (Jn. 17:17).

·        Lo honesto: El significado más cercano a la palabra en griego, sería 'digno de respeto'. Hay muchas cosas que nos rodean que son profanas, indignas y a las que les dedicamos varias horas a la semana y no sólo hablo de telenovelas y otros programas de televisión que muestran conductas en franca oposición a lo establecido por Dios, si algo NO merece respeto, no hay que concentrarnos en ello.

·        Lo justo: No de acuerdo a la “justicia” humana, sino de acuerdo a los estándares de Dios, a Su santidad.

·        Lo puro: La inmoralidad no debe tener lugar en nuestro pensamiento. A veces permitimos programas, películas o lecturas que no muestran escenas inmorales explícitas pero las dejan “a la imaginación”, convirtiéndose en una tentación que nos puede llevar a pecar si damos lugar a pensamientos inmorales. ¡Cuidado con tu imaginación! (Mt. 5:28).

·        Lo amable: No nos concentremos en los defectos de las otras personas, tampoco en lo desagradable de nuestras circunstancias. Pongamos nuestra atención en lo amable: lo que tenga bondad y sea agradable.

·         Lo de buen nombre: Es decir, en lo que sea honorable, en lo que tenga buena reputación.


·         Lo que tenga virtud: Esto es, excelencia moral de acuerdo con la santidad de Dios.

·         Lo que merezca elogio: ¿Quién más digno de elogio y alabanza que Dios? Todo lo relacionado con la divinidad es digno de elogio y de nuestra meditación constante.


Meditar en Dios, Sus atributos y Su obra, nos llevará a una actitud de alabanza y gratitud a Él, acrecentará en nosotros el deseo de conocerlo y obedecerlo, y conforme lo hacemos, Su Espíritu nos va transformando más a la imagen de nuestro Señor Jesucristo para Su gloria.

No nos acomodemos al sistema de pensamiento, creencias y valores de éste mundo dominado por Satanás (Rom. 12:2; Co. 4:4). La Biblia nos dice que debemos renovar nuestra mente, y esto lo podemos hacer sin mayor complicación: El Espíritu Santo transforma nuestra mente conforme estudiamos, meditamos y obedecemos Su Palabra (Sal. 119:11; Jn. 17:17).