21 de junio de 2013

EL RENACIMIENTO (Lutero y Calvino)

(Mona Lisa o La Gioconda. Leonardo da Vinci. 1502. Renacimiento. Óleo cobre tabla 53 x 77 cm. Museo del Louvre. Paris, Francia.)


Al tocar el tema del “Renacimiento”, mi pensamiento vuela de inmediato a la hermosísima ciudad de Florencia, pues  fue su centro. 

El Renacimiento abarca los siglos XV y XVI, y se advierte sobre todo en el arte y la cultura. Se caracteriza por un alejamiento del gótico y un acercamiento al arte clásico como fuente de inspiración.  El pensamiento griego encontrado en los textos de filosofía y ciencia clásica, influyó la cultura de ésta época. El mundo se conceptualizó de forma más racionalista y científica, con el hombre como centro del universo, capaz de comprender por sí mismo (individualismo), su entorno a través de la razón y el método. 

De éste periodo son los grandes artistas plásticos italianos Leonardo Da Vinci (1452-1519), Rafael (1483-1520) y Miguel Ángel (1475-1564). También a esta época pertenece Domenico Tothocopulos, mejor conocido como “El Greco” (1541-1614). 

En esta época la música polifónica se impone definitivamente a la monódica, siendo los instrumentos de teclado y cuerda los que dominaron la escena musical. Algunos de los grandes maestros del siglo XVI que han llegado a nuestros días son: Juan de la Encina, Cristobal Morales (uno de los grandes maestros del contrapunto), Antonio Cabezón (usó en su obra pequeñas variaciones y  fue de mucha influencia en la música occidental posterior) y Pier Luigi de Palestrina (el compositor más influyente de su momento). 

En el Renacimiento hubo importantes cambios en la sociedad: Surgió la burguesía urbana y los reyes recuperaron su poder. Se enfrentó una profunda crisis en la religión católica al debilitarse el sistema feudal en el que se apoyaba. Se comenzó a perder el fuerte apego a la religión católica que dominó la edad media. 

Voy a intentar describir de forma breve a la sociedad de los principales países de Europa:

En Italia, por falta de unidad política y fuerte dependencia del comercio, casi no hubo cambios en la sociedad gobernada por la nobleza mercantil. 

En España, los nobles se enriquecieron con el oro y la plata de los territorios conquistados en América. Los banqueros no católicos aprovecharon que la iglesia católica condenaba la usura para aumentar sus ganancias. Esto factores contribuyeron a la inflación que impidió que la clase burguesa prosperara. Mientras tanto, en éste, como en los otros países católicos, la iglesia católica se enriquecía con el cobro de dos impuestos religiosos: el diezmo y las primicias, ambos en especie. 

En los Países Bajos, lo importante era la posesión de riquezas. El pensamiento protestante no estaba en contra del enriquecimiento, por lo que en estos países surgieron las prácticas más modernas en cuanto al capital.

En Alemania, como en los otros países de la Reforma, los reyes y príncipes se apoderaron de muchos bienes de la iglesia católica. 

En Francia, la burguesía sí buscó emparentar con la nobleza. 

Ésta fue una época difícil para los cristianos, no sólo por las persecuciones que emprendió la iglesia católica al resurgir la inquisición y la compañía de Jesús como apoyo para el poder del papa, pero también por el sistema de pensamiento humanista en el que los ideales de bondad y santidad fueron sustituidos por los de belleza y sabiduría mundana. 

En el Renacimiento, se ubicó al ser humano como el centro de atención de sus preocupaciones. Se ocupaba del desarrollo de sus capacidades naturales (no espirituales). 

Tristemente esa mentalidad persiste en nuestros días y lo peor es que se ha infiltrado en la Iglesia, en donde se preocupan más del bienestar y prosperidad de los hijos de Dios que de la gloria de Dios mismo. 

Estudiar el desarrollo de la historia hasta ésta época, es muy interesante y nos permite ver la preparación del escenario para el surgimiento de dos grandes figuras cuya trascendencia podemos ver hasta hoy: Martín Lutero y Juan Calvino. 

Si quieres sorprenderte al apreciar claramente cómo Dios usa hombres imperfectos pero dispuestos a obedecer para llevar a cabo su propósito, no dejes de leer las biografías de ésos grandes hombres. 

No te contaré más para no disminuir tu interés en este interesante y crucial periodo de la historia y  de esos dos grandes hombres de Dios. Te recomiendo que consultes éste material:

Lutero. Película. 2003. Dirigida por Eric Till

Las 95 tesis. Martín Lutero.

Institución de la religión cristiana. Juan Calvino.

El Genio expositivo de Juan Calvino (Biografía de un hombre piadoso). Steven Lawson.