24 de mayo de 2013

QUE TU HIJO SEPA QUE ES IMPORTANTE PARA TI

(* Helena Fourment con dos de sus hijos. Pedro Pablo Rubens. Barroco. 1635. Óleo sobre lienzo. 85 x 115 cm. Museo de Louvre. Paris, Francia.)


Nuestro Amado Padre Celestial, nos manifiesta constantemente Su amor para con nosotras, ¿por qué no seguir Su hermoso ejemplo y hacer lo mismo con tus hijos?

Para hacerle saber a tu hijo o hija lo importante que es para ti:


·         DILE QUE LO AMAS.

No debes dar por hecho que tu hijo sabe que lo amas y que no necesita oírlo de ti.

Si es necesario anótalo en tu agenda hasta que se convierta en un hábito. Que no pase un día sin que se lo hayas dicho.

                                 

·         ANÍMALO Y APRECIA SUS CUALIDADES CON REGULARIDAD

Es necesario corregir y entrenar a los niños, pero también necesitan que les demos ánimo con frecuencia.

Cuando tu hijo se equivoque no lo condenes.

Todos cometemos errores. Muéstrale que no vale menos por equivocarse, eso sí: enséñalo a pedir perdón y a reparar su falta.

Ahora bien, apreciar las cualidades de tu hijo no significa adjudicar al niño atributos que no tiene, sino resaltar las cualidades de carácter y características positivas que realmente notes en él.


·         INSTRÚYELO EN LA VERDAD

Tu hijo sabrá que te importa si te ocupas en que conozca la Verdad.

Ora con él, instrúyelo en la Palabra, lee la Biblia con él o para él si aún no sabe hacerlo.


·         PASA TIEMPO CON ÉL

A las cosas que realmente nos importan les dedicamos tiempo.

El tiempo de calidad con él resulta de la cantidad de tiempo que pasas con él.

Tal vez sea necesario sentarte a planear tu día con anticipación para tener tiempo suficiente para tu hijo en tu agenda.

Tarde o temprano tu hijo se dará cuenta de cuánto te importa por el tiempo que les dedicas.

Ten presente que los recuerdos se forman de momentos memorables en la vida ¿qué recuerdos estás creando con la convivencia con tu hijo?


·         AMA A SU PADRE

Ver un trato amoroso y respetuoso entre sus padres, le da a un niño seguridad y bases para saber relacionarse de manera sana con el sexo opuesto.


El salmo 127:3 Nos dice que los hijos son herencia de Dios. ¿Qué tanto cuidas esa herencia?  ¿Te importa lo suficiente? Nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto.