31 de mayo de 2013

CÓMO PELAR MÁS FÁCIL LOS CHILES POBLANOS

(Claveles, chiles y mandarinas. Claudio Bravo)


Para pelar los chiles poblanos (también funciona con jalapeños) de manera fácil, tuéstalos bien en el comal, luego envuélvelos en una bolsa de plástico por un mínimo de media hora.

Recuerda que el chile poblano mientras más oscuro, picará menos.


En caso de sean más picosos de lo que te gustaría, déjalos remojar ya limpios por unos minutos en un litro de agua con sal, después se escúrrelos muy bien.

24 de mayo de 2013

QUE TU HIJO SEPA QUE ES IMPORTANTE PARA TI

(* Helena Fourment con dos de sus hijos. Pedro Pablo Rubens. Barroco. 1635. Óleo sobre lienzo. 85 x 115 cm. Museo de Louvre. Paris, Francia.)


He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre. Salmo 127:3


Nuestro Amado Padre Celestial, nos manifiesta constantemente Su amor para con nosotras, ¿por qué no seguir Su hermoso ejemplo y hacer lo mismo con tus hijos?

Estas son algunas formas en las que puedes hacerle saber a tu hijo lo importante que es para ti:


·         DILE QUE LO AMAS.

No debes dar por hecho que tu hijo sabe que lo amas y que no necesita oírlo de ti.

Si es necesario, anótalo en tu agenda hasta que se convierta en un hábito. Que no pase un día sin que se lo hayas dicho.

                                 

·         ANÍMALO Y APRECIA SUS CUALIDADES CON REGULARIDAD

Cuando tu hijo se equivoque no lo condenes. Es necesario corregir y entrenar a los hijos, pero también necesitan que les des ánimo.


Todos cometemos errores. Muéstrale que no vale menos por equivocarse, eso sí: enséñalo a pedir perdón y a reparar su falta.

Ahora bien, apreciar las cualidades de tu hijo no significa adjudicar al niño atributos que no tiene, sino resaltar las cualidades de carácter y características positivas que realmente posee.


·         INSTRÚYELO EN LA VERDAD

Tu hijo sabrá que te importa si te ocupas en que conozca la Verdad.

Ora con él, instrúyelo en la Palabra, lee la Biblia con él o para él si aún no sabe hacerlo.


·         PASA TIEMPO CON ÉL

A las cosas que realmente nos importan les dedicamos tiempo.

El tiempo de calidad con él resulta de la cantidad de tiempo que pasas con él.

Tal vez sea necesario sentarte a planear tu día con anticipación para tener tiempo suficiente para tu hijo en tu agenda.


Ten presente que los recuerdos se forman de momentos memorables en la vida ¿qué recuerdos estás creando con la convivencia con tu hijo?


·         AMA A SU PADRE

Ver un trato amoroso y respetuoso entre sus padres, le da a un niño seguridad y bases para saber relacionarse de manera sana con el sexo opuesto.



El salmo 127:3 Nos dice que los hijos son herencia de Dios. ¿Qué tanto valoras y cuidas esa herencia? Estoy segura que muchísimo, demuéstraselo.

17 de mayo de 2013

¿CRISIS MATRIMONIAL? ¡CAMBIA TU ENFOQUE!

(* Intimidad. Genaro Lahuerta. Realismo. 1938. Óleo sobre tela 100 x 81 cm. Colección particular.)


Si estás pasando por una crisis en tu matrimonio, seguramente habrás pensado que si tu esposo cambiara podrías ser feliz. Bueno, te aseguro que no sería así; ningún ser humano, ni siquiera tu esposo, es infalible como para poder ser la fuente permanente de tu felicidad. Sólo Dios puede satisfacer tu corazón.

¿Sabes? Una crisis matrimonial puede ser algo que Dios use para tu crecimiento espiritual. Dios puede obrar en tu matrimonio, pero piensa que tal vez quiera comenzar contigo; por supuesto que no debes dejar de orar por tu esposo, para que tenga un corazón obediente a la Palabra de Dios, y para que Dios lo transforme a conforme a Su voluntad, no a la tuya; pero también es importante que consideres que Dios usa tu circunstancia para pulirte y glorificarse en tu vida, por eso te propongo que en vez de enfocarte en los cambios que necesita tu esposo, consideres lo siguiente:


1.       PEDIR A DIOS SABIDURÍA. El enojo, el dolor, el miedo y cualquier otro sentimiento negativo no son buenos consejeros. No bases tus decisiones en tus emociones. Busca primero la dirección de Dios: Ora, pide el consejo de personas maduras espiritualmente y escudriña las Escrituras para que tus decisiones estén de acuerdo con Sus principios.

“Porque el Señor da sabiduría, de su boca vienen el consejo y la inteligencia.” Proverbios 2:6.


2.       SER HUMILDE. Acepta que hay áreas en tu vida en las que Dios necesita trabajar.  Deja de considerar a tu esposo el único culpable de los conflictos. Ya no más des justificaciones y excusas, reconoce tus faltas y pide perdón. El pretender ser perfecta y tratar de negar las faltas propias es orgullo y es agotador.

“Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas.” Mateo 11:29


3.       NO TE HAGAS LA VÍCTIMA. Cuando los demás te ven sufriendo suelen tratarte con amabilidad, ternura y compasión, eso te hace sentir querida y apreciada, pero no es sano, pues seguramente terminarás creyendo tu papel de víctima. En vez de eso deja de enfocarte en tus circunstancias y pon la mira en las cosas eternas.

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” Colosenses 3:2-3.


4.       NO VENGARTE. Dios es justo, puedes confiar en Él. Deja que Él trate con tu esposo en vez de planear vengarte por tu propia mano.

“Nunca paguéis a nadie mal por mal. Respetad lo bueno delante de todos los hombres.
 Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres.
Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” Rom 12:17-19.


5.       NO AMARGARTE. Cuando te enfocas en tus carencias, en lo que según tú mereces y no recibes, acabarás amargándote y la amargura destruye, y contamina a los que te rodean.

“Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia.” Efesios 4:31.


6.       PERDONAR. No porque él se lo merezca, sino porque Dios lo manda así. Recuerda que no tiene que ver con que lo sientas,  sino con tu disposición de obedecer a Dios. Decide perdonar.

“Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.” Efesios 4:32.



7.       RESPETAR A TU ESPOSO. No significa que aceptes su pecado, sino que le des su lugar como cabeza del hogar y no lo desacreditesNo hables mal de él con los demás, cuida su nombre. Hay situaciones que son necesarias exponer cuando pides consejo a la persona adecuada, pero nunca con la vecina que se la pasa llevando información de casa en casa. Cuida lo que hablas de él con los demás, especialmente con tus hijos.

“En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido.” Efesios 5:33.



8.       AMAR A TU ESPOSO. Y no me refiero a entregarte a él en una noche de pasión frente a la chimenea y seguir resentida con él a la mañana siguiente; estoy hablando del amor en un sentido más profundo, hablo de la clase de amor que es una decisión, no un sentimiento pasajero; hablo del amor que es un acto de obediencia a Dios.

“Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.” Juan 13:34.

Ese amor no depende de si tu esposo lo merece o no, es como el amor que Cristo mostró por ti aún siendo pecadora (Romanos 5:8). Es un amor que amor glorifica a Dios y edifica a quien lo recibe, cuya fuente es Dios mismo, por eso, para poder darlo, necesitas estar en comunión con Él. 

Y para que tomes aliento: recuerda que NADA, ni siquiera tu crisis actual, te puede separar del amor de Dios (Romanos 8:38-39).



*Sólo una cosa más: Si tu esposo NO es salvo, no esperes que actúe como si lo fuera, en lugar de eso, busca seguir las instrucciones de Dios al respecto. Haz de 1 Pedro 3:1-2 una de tus prioridades.*

10 de mayo de 2013

CUANDO EL DÍA DE LA MADRE ES DIFÍCIL

( * Mujer vestida de luto ante paisaje. Ignacio Díaz Olano. Impresionismo. 1905. Óleo sobre tabla. Colección Particular.)



Llegó a mis manos un artículo que me pareció necesario y oportuno compartir en esta ocasión. El original está escrito en inglés, así que me di a la tarea de traducirlo lo mejor que pude. Igual que su autora, yo también espero que sea de bendición para cada mujer que lo lea.
 
CUANDO EL DÍA DE LA MADRE ES DIFÍCIL.
Por Trillia Newbell

Varias de mis amigas han sufrido recientemente abortos espontáneos. Ellas soportan la angustia de sentir que su cuerpo comienza a cambiar para alojar a un bebé en desarrollo sólo para perder al bebé. Yo también lo he experimentado –cuatro veces. Al inicio pensamos que tal vez yo tenía un problema de fertilidad. Nos llevó un año embarazarnos y luego siete semanas para perder al bebé. Me volví a embarazar rápidamente y perdí al bebé a las diez semanas. Eventualmente tuve un dulce bebé varón. Después de él tuve otros dos abortos espontáneos y entonces tuve a mi niña.

Este Día de la Madre puede llegar como otro recordatorio más, a mujeres de todas partes, de que no tienen algo que desean. Otro año de pérdidas de bebés, infertilidad o incluso de esperar por un niño durante el proceso de adopción. Cualquiera que sea el deseo no concedido, éste se aferra a tu corazón y acosa tu mente.

Cuando pensaba sobre escribir éste artículo, me vino a la mente una amiga nueva quien recientemente me pidió consejo. Así que en lugar de un artículo, escribí una nota a mi amiga y a quien Dios quiera que lea esto. Así que oro para que tú también seas bendecida con esta nota.


Querida amiga:

Lamento mucho tu espera. Es duro. No voy a pretender que no lo es. No voy a decirte que todo estará mejor si sigues cinco pasos. Lo único que sé con certeza es que Cristo te ama. Él realmente se compadece de ti. Puedes leer las palabras de Dios para ti en Hebreos:

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.” Hebreos 4:15-16.

Sé que probablemente habrás visto este pasaje muchas veces, pero pienso que Dios tiene mucho que decirte en estos versos. Él te está recordando que no se encuentra lejos. Él ha estado en los lugares feos y duros a los que has visto que tu corazón se dirige conforme luchas con la preocupación,  ansiedad, miedo o enojo. Él lo sabe. Él conoce tu tentación. Jesús te recuerda que él anduvo en esta tierra de manera perfecta por ti. Y en tu debilidad él te invita a acercarte a él. Él quiere consolarte y sustentarte con su diestra de justicia. Ven a él, amiga que te hayas agotada, y recibe gracia, paz y descanso. Éste es tu tiempo de necesidad. El Día de la Madre es tu tiempo de necesidad, y él no se aleja de ti es tu tiempo de necesidad; él quiere que encuentres la gracia para la ayuda oportuna.

Amiga, oro para que recibas esta gracia buena hoy. Al ver el Día de la Madre ten la certeza de que él te tiene en mente e intercede, incluso lo hace ahora, por ti. “Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu.” Salmo 34:18.
 
 
Esta es la liga a la página en la que encontrarás el artículo original:

3 de mayo de 2013

CUIDADO DE SARTENES Y OLLAS CON ANTIADHERENTE

(* Cocina. Ma. Antonia Dans Boado. 1960. Técnica mixta sobre papel. 70 x 50 cm.)


Para que no se dañe la capa antiadherente de tus ollas y sartenes…


·         No uses utensilios de metal al cocinar en ellos para que no maltrates la superficie,  prefiere los de madera o plástico.

·         Si los vas a apilar, pon una toalla de papel absorbente o un lienzo delgado entre cada uno.

·         No los metas al lavavajillas.

·         No uses detergentes abrasivos.

·         No los frotes con fibra metálica.


Si a alguno de ellos tiene dañada la capa antiadherente, ya no lo uses para
cocinar pues desprende sustancias nocivas para la salud.