15 de marzo de 2013

¿PUEDE TU ESPOSO CONFIAR EN TI? (parte 2/4)

(* Retrato de Concepción y Ramón. Mongrell Torrent. 1935. Impresionismo. Óleo sobre tela. Colección particular.)



¿Evitas los factores que propician el alejamiento entre ustedes?

 
Un acuerdo al que llegamos mi esposo y yo antes de casarnos fue NUNCA tener el televisor en la recámara, y ¡ha sido una bendición! Hemos sabido de parejas que la última cara que ven y la última palabra que escuchan antes de dormir es la del presentador de las noticias nocturnas ¡Qué desperdicio!
 

La confianza (o desconfianza) crece conforme vas conociendo a la otra persona.
 

Sea cual sea la causa que esté estorbando para que tú y tu amado crezcan en unidad (espiritual, emocional, intelectual y física) ¡No te rindas! mantente constante en oración, pidiendo a Dios ayuda y sabiduría, y comienza a hacer los cambios necesarios para fortalecer la unidad en tu matrimonio.
 

Por ejemplo:
 

* Oren juntos.
 

* Tengan una lectura de la Biblia en común. Así harán más fácil conversar sobre temas edificantes.
 

* Tengan un tiempo en la semana a solas, de preferencia fuera de casa. No necesitan gastar en un restaurante, una caminata nocturna mientras conversan puede funcionar muy bien para conversar.
 

* Descubran cómo pueden ser más agradables el uno para el otro y comprométanse para serlo. En ocasiones, pequeños detalles como un tono de voz áspero o aparente falta de atención al platicar, van creando distancia entre los cónyuges.
 

* Compartan intereses. No sólo lo que les guste a ambos, interésense en los gustos del otro aunque no lo compartan al principio. Por ejemplo, si a tu esposo le gusta el fútbol, siéntate a verlo con él, conoce las reglas, a los jugadores principales y otros detalles necesarios para que puedan conversar del tema y ¡apoya a su quipo!
 

Hay otro punto muy importante que me gustaría mencionar: Hay personas que crean división en la pareja. Por ejemplo, la amiga que contamina tu corazón con sus constantes críticas y ataques hacia los hombres, los cuales usas contra tu amado cuando estás enojada con él. También hay familiares que con sus constantes intromisiones o faltas de respeto pueden crear conflictos en el matrimonio.

Recuerda que Dios habla de dejar a padre y madre para ser uno con tu cónyuge (Gn. 2:24). Ante esta situación, debes recordar que después de Dios está tu amado, así que hay que poner un alto a esa situación, con el amor y el respeto que se merecen tus familiares o quien sea que lo haga.
 

En fin, hay muchos factores que pueden propiciar el alejamiento en un matrimonio, y con ello, la pérdida de confianza. Gracias a Dios, mientras más le conocemos y ponemos en práctica sus principios, Su obra en tu vida y en la de tu esposo hará posible vencerlos.