15 de febrero de 2013

CUIDANDO LO QUE LEEN LOS NIÑOS

(* Niña pequeña leyendo. Berthe Morisot. 1888. Impresionismo. Óleo sobre lienzo. Museo de las Bellas Artes de San Petersburgo, Rusia.)

"Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno." 1 Tesalonisenses 5:21

Amo leer. No sé a qué edad comencé a manifestar afecto por los libros, pero en mis recuerdos más tempranos ya estaban presentes.

Mis padres se ocuparon en que desarrollara ese gusto por la lectura: Cuando no sabía leer mi madre me leía por las noches y, cuando crecí, mi padre procuraba que siempre tuviera algún buen material de lectura. Es de las cosas que más les agradezco. Lo considero un legado invaluable.

Estoy segura que en muchos padres piadosos está el deseo de fomentar el gusto por la lectura en sus hijos, pero al mismo tiempo está presente la preocupación por evitar que los libros malos (sí, hay libros nocivos) sean mala influencia para sus niños.

Hay al menos dos puntos a considerar cuando escogemos los libros que llegarán a las manos de los niños:

1. OPINIONES Y CREENCIAS
¿Es un libro con enseñanza contraria a la Biblia?

No es necesario que el autor de un libro sea cristiano para que su obra tenga algunos conceptos piadosos reflejados en él.
Si tu niño es pequeño, puedes leer el libro antes que él para asegurarte que sea una lectura apropiada. Si el niño es mayor, pueden leer el libro juntos y comentarlo. Ésta última práctica es excelente para enseñarle a comprender y a juzgar lo que lee con base en las Escrituras.

No se trata de aislar a los niños de puntos de vista diferentes, sino de desarrollar en ellos convicciones firmes y de que la Palabra de Dios esté implantada en sus corazones para que disciernan lo que deben retener y lo que deben desechar.
Por ejemplo:

Un pequeño puede leer un libro en el que alguno de los personajes desobedezca, siempre y cuando tal personaje enfrente las consecuencias.

Por otro lado, se debe identificar como contrario a los principios bíblicos a un libro que fomente simpatía por personajes que practican un pecado (mentira, inmoralidad, falta de respeto a los padres, etc.) sin consecuencias negativas o aún peor: que presente los pecados como virtudes que ayudan a salirse con la suya.

2. VALOR LITERARIO 
Muchos de los libros de actualidad (me atrevo a decir que la mayoría), han sido escritos para venderse en grandes cantidades a las masas, no como buena literatura.

La buena literatura ayuda a tener buena ortografía, enriquece el vocabulario, la gramática, la imaginación y el intelecto del niño.
Fomentar en tus hijos el gusto por la buena lectura e instruirlos para saber discernir es de las mejores herencias que les puedes dejar.