25 de mayo de 2012

SÍ O SI... ACENTÚACIÓN CONFUSA

(*Naturaleza muerta con Biblia y candelabro. 1885. óleo sobre lienzo. 65x78 cm. Rijksmuseum. Amsterdam, Holanda. Vincent van Gogh.)


Los monosílabos no llevan acento ortográfico con excepción de algunos casos en los que se usa el  llamado ACENTO DIACRÍTICO, el cual sirve para distinguir  las palabras homófonas (que suenan igual) en la escritura.


Éstos son algunos monosílabos que usan acento diacrítico:



 – adverbio afirmativo: Tome aliento tu corazón. , espera al señor.
 – pronombre personal: El que corrige al escarnecedor, atrae sobre deshonra.
Si - para expresar condición: Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.



- del verbo saber: Yo , Señor, que tus juicios son justos.
- del verbo ser: para mí una roca de refugio, a la cual pueda ir continuamente.
Se - forma pronominal: No le niegues el bien a quien se le debe, cuando este en tu mano el hacerlo.



- del verbo dar.
De - prepocisión.
Y cualquiera que como discípulo de beber aunque sólo sea un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, en verdad os digo que no perderá su recompensa.


ÉL
Él - pronombre personal.
El - artículo.
El justo anda en integridad; ¡cuán dichosos sus hijos después de él!


  – pronombre personal.
Mi - adjetivo posesivo.
Bolsita de mirra es mi amado para .


MÁS
Más –adverbio de cantidad.
Mas - conjunción adversativa.
Mas yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más.


- pronombre personal.
Tu - adjetivo posesivo.
Si eres sabio, eres sabio para tu provecho, y si escarneces, sólo lo sufrirás.

18 de mayo de 2012

CHOP SUEY

(* Rituales populares en Pekin. Anónimo Chino. Perteneciente a los albumes de Bretschneider. Album 30. Instituto de Estudios Orientales. San Petersburgo, Rusia.)


4 Porciones


Ingredientes:

* 300 g de carne de pollo en trozos pequeños (puedes usar carne de res o cerdo si lo prefieres)
* 2 cucharadas de aceite
* 1 cebolla cortada en medias lunas
* 2 tazas de germinado de soya
* 2 zanahorias medianas cortadas en tiras
* 1/2 taza de salsa de soya


Preparación:

1.-  Con fuego medio, sofríe la carne en el aceite hasta que dore, añade la cebolla y cocina hasta que ésta se comience a poner transparente.

2.- Con fuego bajo, añade el resto de los ingredientes, revuelve bien y tapa. Deja cocinar hasta que la carne esté bien cocida.


NOTA: Si a pesar del fuego bajo el platillo se comienza a resecar, añade más salsa de soya.



11 de mayo de 2012

CUENTOS PARA DORMIR

(* The picture book. 1895. Óleo sobre lienzo. Museo Dixon Memphis, EUA. Pierre Auguste Renoir.)


Si has agotado el repertorio de cuentos para tus hijos, te recomiendo esta página en internet, en ella encontrarás relatos cortos con lecciones morales y de valores para que mediante historias entretenidas puedas introducirlo en la importancia de desarrollar buenas cualidades de carácter.

4 de mayo de 2012

UNA ESPOSA LEAL


(* Baile en la ciudad. Impresionismo. 1883. óleo sobre lienzo. 180x90 cm. Museo de Orsay. Paris, Francia. Pierre Auguste Renoir)


“Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas” Eclesiastés 5:5.

Cada relación importante en nuestra vida demanda lealtad; un matrimonio en el que no la hay no perdurará.

La lealtad conyugal es el lazo que te une a tu marido para estar a su lado, apoyarlo y defenderlo aunque esto implique un sacrificio de tu parte.

¿Recuerdas los votos que hacemos al contraer matrimonio? Nos comprometemos amar y respetar a nuestro esposo “en la riqueza y la pobreza, salud y enfermedad hasta que la muerte nos separe” Entonces, ¿por qué hay quien hace a espaldas de su esposo cosas con las que él no está de acuerdo o le llama a sus amigas con el fin de exponer las faltas de su marido? ¿Por qué una mujer opta por salir corriendo a casa de sus padres tras una discusión de pareja? La razón puede ser la falta de lealtad: La falta de compromiso para mantener sus votos matrimoniales.

Y es que mantener dichos votos no es fácil. Creo que no hay mujer que durante su primer año de matrimonio no haya pasado al menos por una crisis en el área financiera, de salud o en otra área en la relación con su marido; por eso es necesario ampliar nuestra visión más allá de nuestras circunstancias y como dice Pablo: “poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” (Colosenses 3:2-3). 

En las dificultades, es necesario dejar de auto compadecernos y acercarnos más a Dios, confiando en Su amor y soberanía, y así, firmes, con los ojos puestos en Cristo, el autor y consumador de nuestra fe, permanecer con nuestro hombre siendo su ayuda idónea.

¿Cómo saber si estamos siendo leales a nuestro esposo? Creo que eso cada una de nosotras lo sabe bien, pero de todos modos nos puede ayudar cuestionarnos lo siguiente:

- ¿Cuido el buen nombre de mi esposo? Por ejemplo: Cuando sale en la conversación ¿Hablo bien de él?

- ¿Tengo el compromiso de apoyarlo para su éxito?

- ¿Estoy dispuesta a mantener mis votos matrimoniales aunque requiera sacrificio de mi parte?

Ya sé que puedes pensar “¿Pero qué hay de la falta de lealtad de él hacia mí?” Insisto: Pon la mira en las cosas de arriba. Haz lo que a ti te toca, de lo que tú eres responsable; después de todo, la forma más segura de inspirar lealtad en los demás es demostrando lealtad hacia ellos.