24 de febrero de 2012

LO QUE DEBES SABER SOBRE VITAMINAS I


(* Vendedora con puesto de verduras. 1567. Óleo sobre tabla. Staatliche Museen. Berlín, Alemania. Pieter Aertsen.)

Las vitaminas son compuestos orgánicos complejos que no aportan calorías. Son necesarias para tener buena salud pues regulan muchas de las funciones corporales como los procesos metabólicos y antioxidantes:

En coenzimas- Las enzimas ayudan a ordenar y controlar procesos fisiológicos como la digestión de los alimentos,  la coagulación, el crecimiento, etc. Éstas tienen dos componentes: Una molécula de proteína y una coenzima, que suele contener una vitamina.

Como antioxidantes- El proceso de oxidación (que es normal y necesario) en el cuerpo produce radicales libres, que pueden causar daño celular. Las vitaminas E, C y los carotenos funcionan como antioxidantes.

Como hormona- La vitamina D puede funcionar como hormona al viajar por el torrente sanguíneo y estimular el metabolismo óseo.


A las vitaminas se les nombra con letras del alfabeto en el orden en que fueron descubiertas.

Existen 13 vitaminas que se consideran esenciales para el organismo. Estas son las que nuestro cuerpo no sintetiza en cantidades suficientes y cuya deficiencia afecta nuestra salud pues  presentamos síntomas cuando su ingesta es insuficiente, mismos que desaparecerán con el consumo de fuentes de dicha vitamina. Aunque no todas las vitaminas las obtenemos de los alimentos que ingerimos, algunas de ellas las obtenemos por la acción de bacterias en el aparato digestivo y por el efecto de los rayos de sol en la piel.

Existen 4 vitaminas liposolubles: A, D, E y K. Como su nombre lo indica, son solubles en grasa y no en agua, los alimentos en los que se encuentran suelen tener algún contenido de lípidos (por eso NO debemos eliminar completamente las grasas de nuestra dieta). Como nuestro cuerpo puede producir varias de ellas,  su ingesta excesiva puede resultar tóxica. No existe evidencia que apoye el consumo de suplementos de éstas vitaminas como medio para mejorar la salud de la persona promedio ni el desempeño en deportistas.

Las vitaminas hidrosolubles (solubles en agua) son 9: 8 del complejo B y la vitamina C. A diferencia de las vitaminas liposolubles, el cuerpo no tiene reservas significativas de este tipo de vitaminas. El exceso en la ingesta de estas vitaminas salvo algunas excepciones, se excreta por la orina. El ácido fólico en una dosis de 400mg se recomienda a las mujeres con potencial de embarazo; complementos de vitamina B12 se recomiendan a personas de edad avanzada. No se ha demostrado que suplementos con vitaminas hidrosolubles sea necesario en personas promedio.

Es importante recalcar que una dieta balanceada satisfará TODOS los requerimientos vitamínicos de la mayoría de nosotras.  Las cantidades diarias de vitaminas necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo son muy pequeñas, de hecho, se miden en miligramos y microgramos. Por eso, el dinero que gastas en suplementos vitamínicos literalmente se va por el caño cuando orinas.

Las personas que pueden beneficiarse del uso de suplementos bajo supervisión médica son:

* Personas con algunas enfermedades, deficiencias en la absorción de los nutrientes o en tratamientos médicos que propicien deficiencia de vitaminas.
* Mujeres embarazadas o en lactancia.
* Personas de edad avanzada.
* Vegetarianos estrictos.
* Personas intolerantes a ciertos alimentos.

Cuando aun teniendo una buena alimentación presentas desnutrición, es necesario consultar a un especialista de la salud, NUNCA TE AUTORECETES ni siquiera un complemento vitamínico, recuerda que todo lo que ingieres pasa por tu hígado y riñones, y si tienes algún daño renal o deficiencias en la excreta de las vitaminas, éstas se acumularán en los tejidos y te afectarán como fármacos en vez de nutrientes (hipervitaminosis). Resulta especialmente tóxico el exceso de vitaminas A, D, niacina y B6. Es más saludable y económico invertir en alimentos variados y frescos.



REFERENCIAS: Puedes consultar los datos en documentos en www.nap.edu
American Dietetic Association. Counsil for responsable Nutrition. Vitamin and Mineral Safety. Washington, DC. Estudios de la Consumers Union.

17 de febrero de 2012

AMADA

(* Sin Título. Modernismo. 1905. Centro de la Amistad de Córdoba, España. Julio Romero de Torres.)


"En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros" 1Juan 3:16.

Al sentarme frente a mi computadora, pensaba dirigirme a las jovencitas al escribir esta entrada, pero lo cierto es que todas necesitamos leer esta verdad:

Romanos 6:23 establece que el resultado del pecado es la muerte, una eternidad separadas de Dios. Tú y yo pecamos, merecíamos la muerte. Sin embargo, Jesucristo pagó el precio de nuestro rescate: Murió en nuestro lugar. Él llevó el castigo que tú y yo merecíamos.

Lee Isaías 53 para que puedas tener una idea de la magnitud del sacrificio voluntario de Jesús como nuestro sustituto. En ese pasaje vemos a Jesús, el Hijo de Dios, humillado, quebrantado, golpeado, molido; si le preguntas “¿por qué?” su respuesta es: “Porque te amo” Juan 3:16.

Fíjate en las palabras de Sinclair Ferguson:

"Cuando pensamos en Cristo muriendo en la cruz, vemos hasta dónde llega el amor de Dios por nosotros para que volvamos a Él. Nos está diciendo: “Así de mucho los amo”.

Cristo murió por nosotros. Tomó nuestro lugar ante el trono del juicio de Dios. Ha cargado con nuestros pecados. Dios hizo algo en la cruz que jamás podríamos hacer por nuestros propios medios. Sin embargo, en esa cruz, además de lo que Dios hace por nosotras, hace algo en nosotras: Nos convence de que nos ama" (1).

Dios te amó tanto que envió a Su Hijo para que derramara su sangre en la cruz y pagara así el castigo por tu pecado, de modo que al creer en Él pudieras tener vida eterna

Así que cuando sientas que nadie te ama, que a nadie le importas, vuélvete a la cruz y mira al Salvador agonizante, porque te amó… y lo sigue haciendo.

(1)Sinclair Ferguson, Grow in Grace, Banner of truth, Carlisle, PA, 1989, pp 56, 58.

10 de febrero de 2012

BUENAS NOCHES

(* The interrupted sleep. 1750. Óleo sobre lienzo. The Metropolitan Museum of Art. New York. USA. Françoise Boucher)


Cuando hablamos de sueño no es importante solo la cantidad, también lo es la calidad.

Dormir bien tiene enormes beneficios para nuestro aspecto: es bueno para el cutis, disminuye las ojeras y bolsas en los ojos... y ¡estamos de buen humor.

Pero para lograr este óptimo descanso hemos de desarrollar buenos hábitos de los que destacaremos los siguientes:

* Tener el mismo horario para ir a dormir y despertar TODOS los días de la semana. Esto facilitará conciliar el sueño y despertar descansados ya que nuestro reloj biológico no se alterará.

* Evitar las cenas pesadas. Sustituye los alimentos de difícil digestión por plátanos, pavo o pescado, los productos lácteos contienen triptófano que puede propiciar la somnolencia.

* Evitar la cafeína a partir de media tarde. Dado que es un estimulante que tarda en salir de tu sistema de 4 a 6 horas, la cafeína puede interferir con tu sueño.


* Hacer ejercicio durante el día. El ejercicio mejora la calidad del sueño; pero cuídate de no practicarlo las 3 horas previas a tu hora de dormir porque puede resultar contraproducente.

* Exponerse a la luz solar. Hazlo diario por 30 minutos mínimo. La luz del sol juega un papel importante en el orden de nuestro ciclo circadiano.

* Cuidar el ambiente de tu habitación. Trata de que esté lo más tranquilo y oscuro posible a la hora de dormir y que la temperatura sea fresca (20º C aprox.)

* Deja los problemas fuera de la habitación. Puedes leer o escuchar música para relajarte.

* No te preocupes por la hora. No te martirices viendo el reloj a cada momento, solo asegúrate de poner la alarma.

Y lo más importante antes de dormir tengas o no problemas para conciliar el sueño: ORA y medita en Dios como lo hacía el Salmista: "...Y con labios de júbilo te alabará mi boca,cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche".

Si presentas algún trastorno grave del sueño, como en todo lo relacionado con tu salud: acude al especialista.

¡Buenas noches!

3 de febrero de 2012

PRINCIPIOS FINANCIEROS EN EL MATRIMONIO

(* El cambista y su mujer. 1539. Óleo sobre tabla. 83x97 cm. Museo del prado. Madrid, España. Marinus Claeszon van Reymerswaele.)


Muchas veces los problemas en el matrimonio tienen origen en las finanzas, ya sea porque cada quién pretende regirse con base en su criterio o porque a ninguno le importa lo concerniente a esa área hasta que se encuentran con deudas o haciendo gastos irresponsables que los llevan a estar muy limitados a fin de mes.
Pero esta área no se le escapó a Dios, por el contrario, en Su Palabra encontramos principios para regir las finanzas en nuestro matrimonio.

 

TODO LE PERTENECE A DIOS 
1 Ti 6:7 

En este verso nos damos cuenta de que no somos dueños de nada, nuestra responsabilidad es administrar los bienes que Dios no ha permitido tener, de acuerdo a Sus principios.



LA UNIDAD EN EL MATRIMONIO INCLUYE LAS FINANZAS 
Génesis 2:24
Ya no se trata de mi dinero y tu dinero, mis deudas y tus deudas, tu chequera y mi chequera, es NUESTRO dinero, nuestra deuda, nuestra chequera. Ser uno no será posible si se mantiene una separación en esta área.




ES NECESARIO ESTAR INFORMADOS 
Proverbios 24:3-4
Muchas veces las malas decisiones en finanzas tienen su origen en la ignorancia, por ejemplo, no pagar los impuestos debidos por no saber los gastos que son deducibles y los que no lo son.

PREVENIR PARA NO TENER QUE LAMENTAR
Lucas 14:28
Esto implica juntos establecer objetivos, hacer un presupuesto y tener un registro
Los objetivos y el presupuesto se hacen en equipo pero solo una persona manejará el registro (aunque ambos deben saber llevarlo y estar al tanto de los gastos) pues hacerlo los dos es una receta para el desorden. Lo ideal es que lo maneje el más apto ya sea el esposo o la esposa.

Sin los puntos anteriores establecidos y respetados, no es posible tener un control de las finanzas. 

NOTA: Al hacer el presupuesto recuerden que el crédito NO es una extensión de su ingreso.