23 de septiembre de 2011

CUTIS NORMAL

(*Cabeza de mujer. Leonardo da Vinci. 1480. Óleo sobre tabla. 27x21 cm. Galería Nacional de Parma. Parma, Italia.)

La piel es una membrana que recorre todo el cuerpo. Sus funciones son proteger los órganos internos, regular la temperatura, secretar, sentir y absorber.

Se puede decir que es nuestro órgano más grande. No podríamos vivir sin ella, por eso deberíamos procurarle un cuidado adecuado.

La piel se compone de tres capas:
a) Epidermis. Es la capa exterior, no contiene vasos sanguíneos.
b) Dermis. En ella se encuentran los nervios, las glándulas sebáceas y las células elásticas a través de las cuales se distribuyen la sangre y los vasos linfáticos.
c) Tejido Subcutáneo. Es una capa de grasa que da contorno a nuestro cuerpo, tiene reservas de energía y actúa como cojín protector.

Los componentes químicos de la piel son:
a) Agua. Representa del 70% al 72% de la composición química de la piel.
b) Sales minerales.
c) Lípidos. Representan aproximadamente el 2% de su composición total.
d) Prótidos. Son cuerpos formados por aminoácidos.

A la piel del rostro se le llama cutis y existen 5 diferentes tipos, veremos uno cada semana, comenzando por el


CUTIS NORMAL
Color sonrosado; de apariencia sana; firme al tacto; diámetro de poros normal; sin secreciones visibles; sensación sedosa y/o lisa; cuando te asoleas se broncea despacio; las líneas de expresión son débiles en la zona de los párpados y labios; se enrojece con el calor y se contrae ligeramente con el frío; se reseca con agua y jabón; no presenta reacción con el uso de colonias, perfumes y/o astringentes; su textura es tersa.