13 de mayo de 2011

¡ADIÓS AL POLVO!

(* Blue & white. 1904. 58,5 x 47,5 cm. Museo de Orsay. París. Francia. Walter Gay.)

Me declaro amante del minimalismo.

Pero cuando formamos una familia puede ser difícil mantener esta línea pues la gente te hace regalitos y, una misma, con el paso de los años, reúne más objetos de los que permite este estilo. Así que tengo una repisa donde hay una pequeña colección que hemos formado con pequeños detalles adquiridos en nuestros viajes y que, hasta hace poco, no me gustaba sacudir pues sentía que invertía mucho tiempo en esta tarea. Pero ahora he descubierto una manera muy práctica para quitar el polvito que se va acumulando en su superficie ¡sin necesidad de tocarlos! Solo paso la secadora de pelo encendida en su nivel más bajo y ¡ya está! ¡Adiós polvo!

Por cierto, para quitar el polvo de las cortinas, solía pasar la aspiradora de arriba abajo, pero eso no funcionaba con las cortinas delgadas pues, por su potencia, literalmente las devoraba. Alguien me sugirió que las pusiera en la secadora de ropa en la función de “secado con aire”. El tiempo que las dejes dependerá del tamaño y material de tus cortinas, con la práctica sabrás cuánto es el óptimo. Yo las dejo alrededor de 30 minutos. Eso sí, no olvides colgarlas en cuanto la secadora termine el ciclo para que no se arruguen.

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