22 de abril de 2011

FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR (FPS)


(* Grupo de gente al sol. 1960. Óleo sobre lienzo. 102.6 x 153.4 cm. National Museum of American Art. Washington D.C. Estados Unidos. Edward Hopper)


Los rayos solares, como los ultravioleta (UVA y UVB) son los causantes del bronceado, pero también propician el cáncer en la piel. Su efecto es acumulativo, por eso es mejor evitar exponernos a ellos, claro está que en primavera y verano eso es mucho pedir y para ayudarnos a defendernos del daño que causan están los protectores solares, pero ¿cómo usarlos?
El bronceado no es más que la defensa de tu piel contra el sol.

El  factor de protección solar (FPS) te permite aumentar el tiempo de tolerancia a los rayos del sol, aunque ayudan a bloquear los rayos UVB, en su mayoría no son eficaces contra los rayos UVA.

El número del FPS es la cantidad por la que debes multiplicar para determinar el tiempo efectivo de protección contra los daños del sol en tu piel, por ejemplo:

Si tu piel tarda 3 minutos en reaccionar al sol (enrojecer u oscurecerse) y usas un FPS 15, multiplica esos 3 minutos por 15 y obtendrás el tiempo de protección efectiva, en este caso 45 minutos.

El FPS mínimo recomendado es 15.

Para escoger el factor que debes usar es necesario tomar en cuenta tu tipo de piel pues la piel muy blanca tiene menor tolerancia al sol y mientras más morena sea, más resistencia tendrá. Un dermatólogo es el especialista indicado para indicarte la protección que requieres de acuerdo a tu tipo de piel.

Es importante proteger tu piel media hora antes de exponerte al sol y volver a aplicar la protección después de contacto con el agua o sudor y pasado el tiempo indicado de protección.

Otras acciones que puedes tomar para cuidar tu piel son: No exponerte al sol entre las 10:00 y las 16:00 y usar gafas solares con protección solar, no sólo te darán un toque de distinción, realmente ayudan a protegerte de los daños del sol.

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