25 de marzo de 2011

LA EDAD MEDIA BAJA

(* Giotto di Bondone. Bóveda de los padres de la Iglesia. 1290-1295. Fresco. Basílica superior de San Francisco. Asís.)

A Partir del siglo XII y hasta el siglo XV se llevó a cabo una transformación en Europa que se caracterizó por el resurgimiento de las ciudades y el aumento de la población, favorecido por factores que van desde el decrecimiento de las luchas entre señores feudales hasta un clima más benigno.


Las mejoras en la agricultura y la producción artesanal especializada impulsaron el comercio, y como consecuencia, la circulación de dinero. Esta economía monetaria derivó en la aparición de riqueza no ligada a la posesión de tierra sino de dinero.

Seguían existiendo la nobleza y el clero como los grupos favorecidos, pero el sistema urbano supuso la aparición de una nueva estructura social que ya no se limitaba a señor feudal y pueblo: la burguesía, comerciantes y artesanos establecidos en burgos.

La vida urbana tenía nuevas formas de convivencia, de un sistema de autoabastecimiento se pasó a la interdependencia para obtener lo que cada uno necesitaba. Surgió un sentido de pertenencia a la ciudad, es decir, un sentimiento de ciudadanía que se expresó en la rivalidad entre habitantes de distintos centros urbanos por sus construcciones, fiestas y universidades; las grandes catedrales de la época lo manifiestan.

Como el poder imperial ya no existía, los papas ya no podían intentar gobernar dominando a un poder político como lo había sido el emperador, por eso, en las grandes ciudades se impusieron cardenales y obispos dentro de una estructura jerárquica perfectamente organizada, la cual era necesaria para el ejercicio del pontificado universal establecido a partir de Inocencio III, quien estableció la Inquisición, no sólo como medio para acabar con las herejías, también para fortalecer la institución y su jerarquía.

Ahora bien, en una época de cambios como ésta, también surgieron los primeros reformistas dentro de la institución eclesiástica, como John Wyclif, quien criticó los privilegios del clero y las indulgencias, y cuestionó algunos principios de la fe católica, y Jan Huss, rector de la Universidad de Praga, quien fue seguidor de las tesis de Wyclif. Hus fue quemado en la hoguera en 1415 y los restos de Wyclif fueron desenterrados y quemados también.  Te recomiendo leer la biografía de éstos mártires para comprender mejor lo que Dios estaba obrando en ésta época de la historia, culturalmente marcada por la introducción del pensamiento aristotélico gracias al contacto con los musulmanes en tierras de la península ibérica.


Un personaje a destacar de este periodo es Tomás de Aquino. Él creía que la caída del hombre no afectó el intelecto; esto derivó en errores como subordinar la filosofía a la teología, pero viéndolas como paralelas, lo que permite una razón independiente y con posibilidades de colocarse sobre la fe. Otra consecuencia fue la teología natural, que busca un desarrollo teológico independiente de las Escrituras.

Según Aquino, la razón sería justa, eso derivó en que el hombre usaría la razón para justificar su desobediencia. (Ver Romanos 1). Como podemos notar, uno de los problemas de Tomás de Aquino es que no toma en cuenta que en la caída el pecado afectó la totalidad del ser humano, incluyendo el intelecto. 

También en el arte hubo cambios, entre ellos destaca el surgimiento de un nuevo estilo: el gótico, cuya obra más representativa es la catedral. Al ver algunas de estas grandes obras de la arquitectura no podemos menos de admirarnos del costo que debió representar su construcción en todos los sentidos, dadas las limitaciones de la época en cuanto a maquinaria y materiales.

En la pintura gótica pueden señalarse 4 etapas: 1) Gótico francés; 2) Italo-Gótico; 3) Estilo Internacional y 4) Estilo flamenco.

En cuanto a la música, es cierto que estaba muy ligada a la institución religiosa, por lo tanto tenía que cambiar junto con las nuevas catedrales de la época pues se tenía que llenar con sonido su amplio espacio interior, esto se logró con la mejora de instrumentos como el órgano y usando nuevas formas de composición como la polifónica (con varias voces a la vez) y el motete.

La vida social en las ciudades hizo posible el surgimiento de juglares (músicos) y trovadores (cantantes).


En esta época es evidente cómo se va preparando el camino que desembocará en el movimiento de la Reforma cuyas grandes figuras serán Lutero y Calvino.

Te recomiendo que leas el Libro de los mártires de Fox, para conocer más de los grandes hombres de Dios que vivieron en estos años.

18 de marzo de 2011

CAMBIO DE DECORACIÓN (CON POCO GASTO)

(Cottage interior. Cooper)

Mientras me preparaba para la limpieza de primavera, pensé que éste era un buen momento para renovar la decoración de casa pero ¿cómo hacerlo sin obras tardadas y costosas?

He aquí 5 consejos prácticos para darle una nueva apariencia a algunas áreas importantes de tu casa sin necesidad de un contratista.


• Tu estancia puede estar siempre a la vanguardia en tendencias usando tonos neutros en la tapicería y darle los toques de color con los cojines, como las pantallas de las lámparas, cortinas y otros complementos decorativos. Elige las graduaciones de la paleta cromática que más te gusten y mezcla texturas lisas y estampadas.


• Renovar el color de las paredes siempre funciona. La enorme variedad de colores en existencia te facilitará coordinarlo con el color que hayas elegido para tu decoración, incluso puedes llevar un tono muestra para que lo igualen.


• Los cuadros con protagonistas en cualquier decoración por eso hay que poner mucho cuidado en su colocación. Por ejemplo, un conjunto de cuadros pequeños del mismo tamaño tendrá mayor impacto visual si se cuelgan simétricamente.


• Las puertas de las estanterías de la cocina tienen tamaño estándar, por eso, es fácil renovar su apariencia sin mucho gasto cambiando sólo éstas. Toma las medidas de las que desees cambiar y cómpralas con tu proveedor o mándalas hacer con un buen carpintero, ya hay bisagras ajustables por lo que será fácil que las coloques tú misma.

· Puedes darle un aire nuevo a tu dormitorio usando el mismo método para las puertas de tu closet o armario; cambiando el lugar de tu cama y añadiendo uno o varios cuadros en la pared de la cabecera.

11 de marzo de 2011

COMO REBECA

( * Bartolomé Esteban Murillo, Rebeca y Eliécer, óleo sobre lienzo, 107x171. Museo del Prado, Madrid. Corriente Barroco.)

Hay señoritas cristianas que no piensan casarse; pero en la mayoría de los casos, las hijas de Dios solteras con quienes he tenido la oportunidad de conversar desean, o al menos contemplan, la posibilidad de contraer matrimonio.

Si ese es tu caso, lo más seguro es que esperas un varón maduro, responsable, solvente, pero sobretodo, que conozca a Dios, lo ame y le sirva, todo eso está muy bien, ¡qué bueno que desees esas características en tu pareja! pero, ¿te has preguntado cuáles verá él en ti? Porque un hombre con esas cualidades, seguramente estará orando por una mujer con importantes virtudes espirituales, ¿las estás desarrollando?

Veamos algunas lecciones que podemos aprender del caso de Rebeca, quien se convirtió en esposa de Isaac. Podemos leer su historia en Génesis 24.

1) Rebeca tenía una buena actitud para con sus padres. Esto es importante porque si no los sabes respetar a ellos ¿qué te hace pensar que serás capaz de respetar a tu esposo? Y como sabes, el respeto es un elemento indispensable en el matrimonio.

2) Rebeca no estaba inactiva esperando por su 'príncipe azul' (v 15-16). De hecho, cuando el sirviente de Abraham la conoció, Rebeca estaba haciendo una de sus tareas cotidianas: ir por agua al pozo. ¿Estás haciendo las tareas que te corresponden en esta etapa de tu vida?

3) Rebeca había cultivado buenas cualidades de carácter (v 17-20). El que le diera de beber a los camellos del siervo de Abraham expone una actitud de servicio, diligencia, bondad, abnegación y esfuerzo. Nota que él no se lo pidió, ¡ella se ofreció a hacerlo! ¿Has visto cuánta agua toma un camello?... ¡Y ese hombre llevaba diez!

6) Rebeca estaba lista para dejar a su padre y su madre e ir con su esposo (v 55-58). Tenía la madurez para no depender de sus padres en lo físico ni en lo emocional, y estaba lista para convertirse en una sola carne con su esposo.

7) Rebeca había aprendido a comportarse. Mostró su prudencia y modestia al cubrirse cuando Isaac se acercó. Un varón de Dios, no necesitará que te exhibas para notar la bella obra de Dios en ti. Si un hombre se fija en mujeres que muestran más de lo que la modestia permite, no es el indicado para una hija de Dios.

Así que, preciosa señorita, sigue disfrutando de las oportunidades de esta etapa de tu vida y siempre busca continuar creciendo en la gracia y conocimiento de nuestro Señor.

4 de marzo de 2011

ENTRENAMIENTO DE LOS NIÑOS III

(*La familia, Mary Cassat)

Esta es la tercera y última parte de un artículo de J. C. Ryle.

* Entrénale con amor, cuidando constantemente no consentirlos en exceso.

Sé muy bien que el castigo y la corrección son cosas desagradables. Nada es más antipático que proporcionar dolor a quienes amamos y provocar sus lágrimas. Pero es vano suponer que se pueda criar a un niño sin corrección. Consentir es una palabra muy expresiva y tristemente llena de significado. La vía más corta para consentir a los niños es dejarles hacer las cosas a su manera – permitirles que hagan mal y no castigarlos por ello. Créeme, no lo hagas, cueste lo que cueste, a menos que quieras arruinar el alma de tus hijos.

"El que escatima la vara odia a su hijo, mas el que lo ama lo disciplina con diligencia" (Proverbios 13:24).

"El que escatima la vara odia a su hijo, mas el que lo ama lo disciplina con diligencia" (Proverbios 22:15).

"No rehúses la corrección del muchacho: porque si lo hirieres con vara, no morirá. Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno" (Proverbios 23:13,14).

"La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite a tu alma" (Proverbios 29:15,17).

¡Qué fuertes y contundentes son estos versículos! ¡Qué triste el hecho de que en muchas familias cristianas no siempre se practican! Algunos de los actos de tus hijos requieren reprobación, pero raramente se da; requieren corrección, pero casi nunca se emplea; y sin embargo este libro de Proverbios no es obsoleto ni inútil para el cristiano, ha sido inspirado por Dios y es muy útil. Seguramente el creyente que cría a sus hijos sin atender a Sus consejos se cree más sabio que lo que está en la Palabra de Dios y se equivoca grandemente.

Padres, por el bien de sus hijos, cuiden del consentimiento excesivo. Acuérdense de que su primer deber es formarlos, no complacer sus caprichos; entrenarlos, no seguirles la corriente; dar lo que sea de provecho, no simplemente complacer.

No deberías ceder a cada deseo y capricho que entre a la mente de tus hijos a pesar de cuánto les ames; no deberías permitirles pensar que su voluntad lo es todo todo y que solamente tienen que desear algo y les será hecho. Te pido que no hagas ídolos de tus hijos. Aprende a decir "No" a tus hijos. Muéstrales que eres capaz de negarles cualquier cosa que pienses que no les es útil.

Evita empezar a amenazar perpetuamente. No permitas que pase la desobediencia sin castigarla. Cuidado de permitir pasar desapercibidas las fallas pequeñas bajo la idea "es una pequeña." No hay cosas pequeñas al entrenar a los hijos; todas son importantes. Hay que quitar las malezas chiquitas como cualquier otra. Déjalas y pronto se pondrán grandes. Lector, si no te molestas con tus hijos cuando están pequeños, ellos te molestarán cuando sean grandes.

* Entrénale recordando continuamente cómo Dios entrena a sus hijos.

Te pido que tomes a pecho las lecciones que te quieren enseñar los tratos de Dios con su pueblo. No temas negar a tus hijos cualquier cosa que piensas que les hará daño, aunque sea algo que deseen. Esto es el plan de Dios. Consentir perpetuamente es el camino al egoísmo, y la gente egoísta y los hijos consentidos raramente están contentos. Lector, no pretendas ser más sabio que Dios; entrena a tus hijos como Él entrena a los suyos. (Proverbios 3:11-12)


* Entrénales con la influencia de tu propio ejemplo.

No hay sustituto para la piedad - la realidad de Dios en las vidas de los padres.

La instrucción, el consejo, y las órdenes serán de poca utilidad si no están respaldados por el patrón de tu vida. No se te olvide que los niños aprenden más por la vista que por el oído. Lo que ven surte un efecto más fuerte en sus mentes que lo que se les dice.

Sé una epístola viva de Cristo, que tus hijos puedan leer claramente. Sé un ejemplo en palabra, en temperamento, en diligencia, en templanza, en fe, en benignidad, en humildad. Tu razonamiento y tu sermón, tus instrucciones sabias y tu buen consejo quizás no lo entenderán del todo, pero sí pueden entender tu vida. Mientras disfrutas a Cristo en tu propia vida, ellos creerán que es algo real. Los niños son muy listos para observar, muy prontos para percibir la hipocresía, muy prontos para descubrir lo que realmente piensas y sientes, muy prontos para adoptar todas tus maneras y opiniones; y en general descubrirás que de tal padre, tal hijo.


* Entrénale recordando el poder del pecado.

Es doloroso ver cuánta corrupción y maldad hay en el corazón de un joven y cuán rápido empieza a dar fruto. Carácter violento, obstinación, orgullo, malhumor, cólera, ociosidad, egoísmo, engaño, astucia, falsedad, hipocresía, una terrible aptitud para aprender lo malo, una dolorosa lentitud para aprender lo bueno, una disposición para fingir cualquier cosa con el fin de lograr sus propios fines. No creas que es raro e inusual que los pequeños corazones puedan estar tan llenos de pecado. Es simplemente la porción que nuestro padre Adán nos dejó; es aquella naturaleza caída con que entramos al mundo.

No te confíes porque alguien te diga que tus hijos son buenos y bien criados y que se puede confiar en ellos. Sé cauteloso. Acuérdate de la depravación natural de tus hijos y ten cuidado.


* Entrena con oración continua por ellos.

Considera a tus hijos como Jacob consideraba a los suyos; le dice a Esaú, que ellos son "los niños que Dios ha dado a tu siervo" (Génesis 33:5). Considéralos como José consideraba a los suyos; dijo a su padre, "Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí" (Génesis 48:9). Considéralos como el salmista, que son "herencia de Jehová" (Salmo 127:3). Mira cómo Manoa habla con el ángel acerca de Sansón: "¿Cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él?" (Jueces 13:12). Observa con cuánta ternura Job cuidaba las almas de sus hijos: "Ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizás habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días" (Job 1:5).

Nunca podrá ser demasiada la oración por tus hijos.