7 de enero de 2011

¿CÓMO DESARROLLAR EL HÁBITO DE LA LECTURA?

(* Woman reading in a landscape. Jean-Baptiste-Camille Corot, 1869)

"Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos." 2 Timoteo 4:13

Cuando comenzamos el año solemos hacer buenos propósitos, uno que considero recomendable es el desarrollar el hábito de la lectura.


Leer nos enriquece pues nos da acceso a información sobre infinidad de temas, ayuda para mejorar nuestra ortografía, aumenta nuestro vocabulario y, lo más importante, nos permite conocer de primera mano lo que Dios nos dice a través de Su Palabra.

Tal vez has intentado muchas veces leer la Biblia completa, pero al no tener la costumbre de leer te cuesta perseverar, de modo que, antes de mitad de año, has abandonado una vez más tu propósito de leerla con regularidad.


¿Cómo podemos desarrollar el buen hábito de la lectura?

1. Escoge un libro que sea de tu interés (también hazlo con un libro de la Biblia). Puedes pedir recomendaciones a tus amigas piadosas.

2. Considera el formato del libro. Tal vez te resulte pesado leer alguno de letra pequeña y párrafos interminables. Procura que el libro sea de letra grande y párrafos cortos o con suficientes diálogos.

3. Haz un espacio diario en tu agenda para leer. Un periodo de 15-20 minutos será suficiente, puedes repartirlo 10 minutos por la mañana y 10 por la noche. Auméntalo con el tiempo.

4. Escoge un lugar tranquilo y cómodo con suficiente luz.

5. Ten un compañero (a) de lectura, alguien que lea lo mismo que tú y con quien puedas comentar lo leído.

6. Lleva siempre un libro contigo. Durante el día puedes tener oportunidad de leer, mientras esperas en una fila, por ejemplo.

7. Lee con tu familia. Así ayudarás a que ellos también desarrollen este buen hábito.

8. Vean películas u obras de teatro del libro que leyeron. Comenten qué les pareció la adaptación, si así era como se habían imaginado a los personajes y cosas por el estilo.

9. Visita con regularidad la biblioteca. Podrás encontrar mayor variedad de libros y si tramitas tu credencial puedes llevarte por un tiempo el de tu preferencia sin tener que comprarlo.

10. Cuando leas, respeta los signos de puntuación y en tu mente procura darle el debido énfasis, entonación y hasta inflexiones de voz a tu lectura; te será más amena.

En cuanto a la lectura bíblica, te recomiendo que comiences por los Evangelios; también está la costumbre probada y aprobada a través del tiempo de leer 1 capítulo del libro de Proverbios diario (tiene 31 capítulos), como son dichos cortos y muy prácticos te resultará una lectura fácil y muy edificante.

Recuerda escoger bien el libro que leerás pues como los programas en la televisión, el cine, la música, etc. hay los que, de manera velada o muy directa, te animarán a adoptar formas de pensamiento o estilos de vida contrarios a los principios bíblicos. Mientras más de la Palabra tengas en tu mente, más fácil te será identificarlos.

El frontispicio de la biblioteca de Berlín tiene la inscripción: Libros: alimento del alma. Y así debiera ser, sin embargo, los hay que en lugar de alimentar, envenenan ¡Cuidado con ellos!

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