28 de enero de 2011

CONSEJOS PARA MEJORAR LAS FINANZAS FAMILIARES

(* El prestamista y su mujer. Quentin Massys)

Este inicio de año es un buen tiempo para sentarse como pareja y hacer un presupuesto.


Hay mucho material y asociaciones que les pueden ayudar de manera particular de acuerdo a su ingreso, gastos, deudas y otra información específica.

Los siguientes puntos los ayudarán a establecer las cifras en su presupuesto.

- Hagan un registro detallado de sus ingresos (incluye los intereses del banco y toda entrada regular) y egresos (sí, incluye hasta las monedas que dieron al hombre que pedía en la esquina). Al final del mes sabrán dónde están parados.

- Establezcan el monto que requieren sus prioridades y metas y clasifíquenlas a corto y largo plazo. Comprar una casa, terminar de pagar el auto, tomar vacaciones, ahorrar para la universidad de los niños, abrir un negocio.

- Definan en qué quieren invertir. Para hacer una inversión sabia es necesario diferenciar una necesidad de un gusto.

- Investiguen los impuestos que pueden deducir.


Ahora sí, con la información en mano y la decisión de tener finanzas sanas, acude con un consejero financiero. Debo decir que habrá casos en los que el pastor no sea necesariamente la mejor opción, pues aunque tenga la mejor intención puede no tener la formación práctica para asesorarlos por ejemplo, en el área de impuestos; no obstante, él puede recomendarte financieros que puedan guiarte con sabiduría y temor de Dios.

Cuidemos nuestro corazón de la codicia, que nuestro motivo no sea atesorar más y más sino tener recursos para dar más. Ver 2 Corintios 9:8.


Éstos son algunos sitios donde puedes encontrar artículos de interés sobre el tema.

http://www.finanzasconproposito.org/intro.html

http://www.daveramsey.com/home/

También te recomiendo el libro Finanzas Familiares de Andrés Panasiuk con Larry Burkett.

21 de enero de 2011

LA EDAD MEDIA ALTA

(Ábside de San Pietro al Monte)

En 476 el último emperador romano, Rómulo Augusto, es depuesto por el germano Odoacro, este acontecimiento marca el fin del Impero Romano de Occidente y el inicio de la Edad Media.


Con fines didácticos dividiremos la Edad Media en Alta (s. IX-XI) y Baja (XII-XV).

EDAD MEDIA ALTA

Esta época está marcada por el dominio del sistema feudal. El proceso de la desaparición de las ciudades se vio acelerado por las invasiones germánicas, pues las ciudades ofrecían poca seguridad y presentaban continuas crisis de abastecimiento. La población poco a poco se trasladó al campo.

Al desaparecer las ciudades, el concepto de ciudadanía también se perdió. El derecho romano, que ofrecía igualdad entre ciudadanos, fue sustituido por las costumbres germánicas que basaban sus relaciones en la unión con el poder; se agrupaban en tribus formadas por familias cuyos miembros principales eran aquellos que tenían relación estrecha con el jefe.

En el año 800 el papa León III coronó a Carlomagno, quien fue el primer rey franco que adoptó la fe de la Iglesia Romana, por lo que el papa no dudó en apoyarlo dada la amenaza para la Iglesia de Roma por los musulmanes al sur de Europa, y las herejías de los germanos.

Carlomagno dividió administrativamente su imperio en poco más de 200 condados (dirigidos por condes). En los límites estableció las marcas (marquesados) cuya función era defender al imperio a cambio de cierta independencia. El imperio de Carlomagno no tuvo una capital establecida, aunque en sus últimos años hizo de Aquisgrán su residencia habitual.

Al morir Carlomagno, su imperio de repartió entre sus descendientes y, aunque bajo los Otones permaneció la idea del imperio, las luchas internas por el poder junto con las invasiones de los musulmanes al sur, normandos al norte y húngaros al este, dividieron políticamente a Europa occidental. La población buscó amparo en los nobles quienes controlaban pequeños territorios que heredaban a sus descendientes. Nacía el feudalismo.

En esta época existió muy poco comercio y de un sistema monetario se cambió al trueque.

Al desaparecer las ciudades, desaparecieron las escuelas; reinaba el analfabetismo (el propio Carlomagno no sabía leer ni escribir) que junto a las constantes tragedias por invasiones y epidemias, y al miedo por fin del mundo en el año 1000, dieron pie a una fe basadas en el miedo y la superstición; fue una auténtica edad oscura para la población.

Fue un periodo en el que el pontificado se empoderó. Su poder se demostró al ser el papa quien coronó a Carlomagno. La institución recibió numerosas tierras y los abades se convirtieron en la práctica en señores feudales. Los privilegios económicos y políticos del clero resultaron en simonía (compra de cargos eclesiásticos, llamada así por el relato que encontramos en Hechos 8). Se intentaron reformas pero ninguna afectó a la alta jerarquía eclesiástica.

Hubo poco avance científico. La Iglesia de Roma tenía en sus manos la cultura y se preocupaba por instruir a sus miembros principalmente para enfrentar a los teólogos y patriarcas de la Iglesia en Constantinopla quienes les disputaban el dominio sobre la cristiandad. Su enseñanza se basaba en las llamadas siete artes liberales (porque los que tenían acceso a ellas eran hombres libres, no los siervos) que se dividían en dos grupos:

1. El Trivium. Dialéctica, gramática y retórica.

2. El Quadrivium. Aritmética, astronomía, geometría y música.

Decían sujetarse a la autoridad de la Biblia, pero en la práctica lo estaban más al magisterio y filósofos y teólogos como Agustín y Aristóteles, a las ideas de éste último les dieron un carácter casi sagrado, lo que más tarde se convirtió en un estorbo para el desarrollo científico y la apertura a otros pensamientos filosóficos.

Se debe destacar la obra copista que tenía lugar en los monasterios y gracias a la cual tenemos reproducciones de obras antiquísimas.

Como ya mencioné, el pensamiento de Agustín de Hipona tuvo predominio en la Alta Edad Media, de hecho, la autoridad del papa por encima de los gobernantes políticos y bajo ninguna autoridad terrenal, tiene su base en su teoría de las “dos ciudades”.

En el arte vemos tres influencias principales:

• Clásica romana, uso de arcos, bóvedas y columnas.

• Iconografía originada en la tradición cristiana de roma.

• Influencia musulmana.

La música, como es de esperarse, fue fundamentalmente religiosa.

Es evidente el porqué de la ignorancia de la Biblia en ese periodo: La mayoría de la gente no sabía leer, los libros eran un artículo de altísimo precio pues se elaboraban a mano por los copistas y la iglesia católica, en vez de hacer las Escrituras accesibles a la gente, decía las misas en latín, incluyendo las partes de la Biblia que se leían.

Leer sobre este periodo que algunos llaman "edad oscura" me hizo reflexionar sobre lo privilegiados que somos al tener no sólo una Biblia, sino tenerla en nuestro idioma y en varias traducciones. También sobre cómo nuestro Soberano Dios, incluso entre tantas tinieblas tenía luces encendidas, almas fieles a Él hasta la muerte, algunas nombradas por John Fox en El Libro De Los Mártires: María, Flora, Adalberto y otros más en la descripción de las persecuciones en el siglo undécimo. 

¿Valoramos y agradecemos el privilegio de poder tener a nuestro alcance la Biblia? ¿Estamos siendo fieles testigos suyos en este mundo en tinieblas sin temor de Dios?



14 de enero de 2011

IMPLEMENTANDO UNA CULTURA DE PREVENCIÓN EN LA FAMILIA

(Episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires. Juan Manuel Blanes)

Crecí en una ciudad con frecuente actividad sísmica, por eso en la escuela, además de los simulacros de incendio y accidente, se hacían simulacros de terremoto. Curiosamente, los sismos de mayor intensidad los viví estando en casa.


Prepararnos como familia para enfrentar las emergencias no sólo puede hacer la diferencia en una crisis, también es una actividad didáctica divertida.

Estas son algunas recomendaciones al respecto.

Ten un botiquín en casa, tu médico familiar te puede informar sobre lo que debe contener.

Ten uno o varios extintores a la mano. Su número depende del tamaño y distribución de tu casa. No te confíes en que tienes uno en el auto, puede que no alcances a llegar a la cochera a tiempo.

Ten los números de emergencia a la mano.

Que tus hijos memoricen el número de emergencia. Si en tu ciudad aún no centralizan las llamadas de emergencia, entonces que se aprendan los números más importantes como bomberos, ambulancia, policía y el de tu aseguradora.

Un niño de 3 o 4 años juega en la computadora mejor que muchas de nosotras, así que no dudes de su capacidad para hacer una llamada de emergencia. Practica con él. Lo importante es que pueda dar datos como “mi mami se cayó y no despierta”, la operadora rastreará la llamada y la ayuda llegará.

Eso sí, instrúyelo para NO usar ese número en broma.

Hagan simulacros como familia, de modo que sepan cómo actuar en diferentes casos de emergencia.

Tomen un curso de primeros auxilios como familia. En la Cruz Roja de tu localidad podrás encontrar cursos sabatinos. No inviertes mucho tiempo ni recursos, en cambio, el beneficio es invaluable.

No se trata de estar esperando que nos suceda una catástrofe; el punto es darles a los pequeños información útil y formar en ellos una cultura de prevención que les beneficiará toda su vida.

7 de enero de 2011

¿CÓMO DESARROLLAR EL HÁBITO DE LA LECTURA?

(* Woman reading in a landscape. Jean-Baptiste-Camille Corot, 1869)

"Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos." 2 Timoteo 4:13

Cuando comenzamos el año solemos hacer buenos propósitos, uno que considero recomendable es el desarrollar el hábito de la lectura.


Leer nos enriquece, pues nos da acceso a información sobre infinidad de temas, ayuda para mejorar nuestra ortografía, aumenta nuestro vocabulario y, lo más importante, nos permite conocer de primera mano lo que Dios nos dice a través de Su Palabra.

Tal vez has intentado muchas veces leer la Biblia completa, pero al no tener la costumbre de leer te cuesta perseverar, y así, antes de medio año, has abandonado una vez más tu propósito de leer la Biblia con regularidad.


¿Cómo podemos desarrollar el buen hábito de la lectura?

1. Escoge un libro que sea de tu interés (también hazlo con un libro de la Biblia). Puedes pedir recomendaciones a tus amigas piadosas.

2. Considera el formato del libro. Tal vez te resulte pesado leer alguno de letra pequeña y párrafos interminables. Procura que el libro sea de letra grande y párrafos cortos o con suficientes diálogos.

3. Haz un espacio diario en tu agenda para leer. Un periodo de 15-20 minutos será suficiente, puedes repartirlo 10 minutos por la mañana y 10 por la noche. Auméntalo con el paso del tiempo.

4. Escoge un lugar tranquilo y cómodo con suficiente luz.

5. Ten un compañero(a) de lectura, alguien que lea lo mismo que tú y con quien puedas comentar lo leído (Tu esposo, tu hijo o cualquier mujer piadosa que tenga este buen hábito y te anime a perseverar).

6. Lleva siempre un libro contigo. Durante el día puedes tener oportunidad de leer, mientras esperas en una fila, por ejemplo.

7. Lee con tu familia. Así ayudarás a que ellos también desarrollen este buen hábito.


8. Visita con regularidad la biblioteca. Podrás encontrar mayor variedad de libros, y con credencial puedes llevarte por un tiempo el libro que te agrade, sin tener que comprarlo.

9. Cuando leas, respeta los signos de puntuación. Procura darle el énfasis debido en tu mente, imagina la entonación y hasta inflexiones de voz, así tu lectura será más amena.

En cuanto a la lectura bíblica, te recomiendo que comiences por los Evangelios; también está la costumbre probada y aprobada a través del tiempo de leer 1 capítulo del libro de Proverbios diario (tiene 31 capítulos), como son dichos cortos y muy prácticos te resultará una lectura fácil y muy edificante.

Recuerda escoger bien el libro que leerás pues, como los programas en la televisión, el cine, la música, etc. hay los que, de manera velada o muy directa, te animarán a adoptar formas de pensamiento o estilos de vida contrarios a los principios bíblicos. Mientras más de la Palabra tengas en tu mente, más fácil te será identificarlos.

El frontispicio de la biblioteca de Berlín tiene la inscripción: Libros: alimento del alma. Y así debiera ser, sin embargo, los hay que en lugar de alimentar, envenenan ¡Cuidado con ellos!