13 de agosto de 2010

APROVECHANDO EL TIEMPO EN NUESTRO HOGAR

(* Sleeping girl. Renoir, 1880)

“Que enseñen a las mujeres jóvenes a ser… cuidadosas de su casa” Tito 2:4-5.

Pasar todo el día en la casa no implica que estemos siendo cuidadosas de nuestro hogar, no es sólo cuestión de ubicación, también requiere saber administrar recursos y tiempo.

Veamos un día en la vida de un ama de casa descuidada:

Su familia sale a las 7:30, ella les hace el desayuno, los despide y vuelve a la cama hasta las 10:00; luego se arregla, prepara su desayuno y se pone a ver su programa matutino favorito. Son las 12:00, hora de hablar por teléfono. A las 13:00 se dispone a hacer la comida, pero antes se toma un tiempo para ver las noticias de sus contactos en su red social favorita... ¡Ya vana ser las 14:00! hora de ir por los niños a la escuela y no hay comida hecha, ni modo, tendrá que comprar pizza o pollo rostizado otra vez, lo bueno es que a los niños les gusta, aunque no sea alimento saludable. Después de comer (viendo TV) los niños hacen la tarea mientras ella se dispone a ver telenovelas. Dos telenovelas después se da cuenta de que ya casi llegará su esposo a casa y aún no ha hecho la cena, menos mal que sobró pizza, es cierto que su esposo tiene sobrepeso pero comer harinas refinadas por tercera vez esta semana no le va a hacer tanto daño ¿o sí? Además, preparar una ensalada y comida nutritiva a estas horas es una pérdida de tiempo con todo lo que le falta por hacer. Ahora hay que revisar (superficialmente) la tarea de los niños mientras están los comerciales. Después de que todos han cenado viendo la serie "familiar" de moda, todos se irán a la cama menos ella porque ¡se va tan rápido el día! Y aún le falta lavar planchar y guardar la ropa que se ha acumulado de toda la semana, aunque, pensándolo bien, eso lo puede hacer mañana por la mañana, mejor verá de nuevo su red social antes de dormir. 

La historia anterior es exagerada, sin embargo la podemos usar para ilustrar el punto: el que no tengamos un trabajo fuera del hogar no implica que en verdad estemos siendo cuidadosas de él.

Insisto, si aprendemos a administrar sabiamente recursos y tiempo nos será más fácil cuidar de nuestro hogar y tener tiempo para nosotras y los que amamos.

Tal vez no podamos tener un horario estricto hora por hora, pero una buena idea es hacer una lista de prioridades y repartirlas en la semana. Estas son algunas actividades que podemos hacer durante la mañana.

Lunes- Lectura y oración (60 min) lavar ropa (mientras se hacen las demás actividades), doblarla y guardarla (15 minutos, puedes aprovechar para platicar por teléfono sólo ese tiempo), lavar baño (30 min), barrer y trapear (45 min), hacer lista de compras (15 min), salir a caminar (30 min).

Martes- Lectura y oración, comprar despensa e ir a la tintorería, planchar, barrer, hacer bicicleta.

Miércoles- Lectura y oración, sacudir, lavar baño, barrer y trapear, salir a caminar.

Jueves- Lectura y oración, lavar ducha, llamar a algún familiar, barrer, clase manualidades.

Viernes- Lectura y oración, barrer y trapear, sacudir, salir a caminar, ir al manicure.

Si hay alguna actividad que te robe tiempo que deberías estar usando en el cuidado de tu casa, prueba poniendo un verso o una nota de aviso que te disuada junto al objeto, ya sea el televisor, el teléfono, la computadora o cualquier otro. Por ejemplo:

Junto al control del televisor: "Algún día daré cuentas de si aproveché bien el tiempo", y cita Efesios 5:16.

Junto al teléfono: “¿Voy a llamar para edificar a fin de dar gracia a quien me oiga o para perder el tiempo?” y escribe a un lado Efesios 4:29.

Edificar nuestro hogar requiere tiempo ¡no lo desperdiciemos!

1 comentario:

maraDECO dijo...

Excelente la nota.
Sigan asi