27 de agosto de 2010

FORMANDO NIÑOS RESPONSABLES CON SUS FINANZAS


 
(* Bank. J. Botas) 

Con anterioridad ya hablamos de principios bíblicos que los niños necesitan aprender. Lo que les compartiré son 5 actividades para enseñar a los niños cómo llevar sus finanzas de manera responsable.

Insisto, los principios financieros más importantes están en la Biblia y la mejor manera de que los niños los aprendan es mediante el ejemplo.

Algunas de estas actividades requerirán un reajuste en la cantidad de dinero que le das a tu hijo, pues parte de su ingreso lo aportará para cubrir gastos familiares.

Llevar un cuaderno de cuentas. Le ayudará a aprender a hacer un presupuesto; en él anotará sus ingresos, egresos y ahorros. También es bueno que contribuya al ahorro familiar.

Participar en gastos familiares. Contribuir con una cantidad, por pequeña que sea, ayudará a concientizarlo de que hay cosas de las que se benefician todos los miembros de la familia, incluido él, y que por ello hay que regular su consumo o conservar en buen estado: electricidad, agua, automóvil, refrigerador, etc. Enséñale que no se compran sólo para el beneficio de sus padres, sino de él también y por eso todos son responsables de su cuidado.

Ser responsable con los compromisos adquiridos. Permite que te acompañen al realizar los pagos de servicios o bienes adquiridos. Claro que será tu deber realizarlos en forma puntual para darle buen ejemplo. También debe ver que cuidas y devuelves a tiempo los objetos prestados.

Ser creativo. Se pueden divertir sin gastar mucho dinero. Hay manualidades, juegos, y actividades como familia que pueden disfrutar, como organizar una comida para la que cada quien cocine un platillo, hacer una actividad en el jardín como plantar un huerto, o hacer muñecas de trapo con trozos de tela. También aprenderán que el juguete más divertido no es necesariamente el más caro.

• Tener información financiera básica. Explícale conceptos como ahorro, intereses, gastos fijos, etc. Hay buenos libros para niños al respecto así como talleres de finanzas familiares que puedes tomar en algunos bancos, fondos de inversión o mejor aún: en la iglesia.

20 de agosto de 2010

¿PARA QUÉ ES EL ÍNDICE DE MASA CORPORAL? (IMC)

(* Frente al espejo. Manet, 1876)

Primero quiero hacer hincapié en que no nos dejemos llevar por los modelos de belleza que nos dictan los medios, la mayoría de veces son irreales y nocivos para nuestra salud ya que manejan pesos y medidas peligrosamente por debajo de lo recomendado.

Si nuestra meta es lograr un es estilo de vida saludable, nuestra apariencia mejorará como consecuencia; en cambio, cuando la meta es vernos como la portada de la revista, podemos hacer cosas que perjudiquen nuestra salud para lograrlo.

Aceptemos cada etapa de nuestra vida disfrutando al máximo los nuevos retos y posibilidades que trae consigo y no añoremos las glorias pasadas. No pretendamos a nuestros 30 tener la piel de cuando teníamos 15, ni nos afanemos a los 50 por tener el cuerpo de antes de ser madres. Seamos equilibradas y cuidemos nuestro cuerpo por salud, no por vanidad.

Nunca se nos olvide que: 

"Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada"

Procurar un estilo de vida saludable, en la mayoría de los casos, se manifestará en la ausencia de sobrepeso; claro que hay mujeres con problemas de salud que les impedirán tener resultados óptimos, si es tu caso no te desanimes, lo importante es que sigas las indicaciones del profesional de la salud para tu cuidado, así lograrás mejorar tu calidad de vida.

Aquí cabe la pregunta “¿Cuál es el peso adecuado para mí?”

Bien, te recomiendo que vayas con tu médico para una información más precisa, pero en general, te puede ser útil esta información:

La composición del cuerpo puede clasificarse como si tuviera dos componentes: el peso sin grasa, que es más o menos 70% agua, y la grasa corporal.

El cuerpo necesita cierta cantidad de contenido graso al que se llama grasa esencial pero el exceso de grasa puede traer problemas de salud.

El nivel de conocimiento que se tiene en la actualidad NO puede determinar con exactitud el peso o el porcentaje de grasa óptimos para la salud. No obstante se han desarrollado algunos métodos de escrutinio para su valoración como el índice de masa corporal (IMC).

El IMC es útil para determinar si se tiene el sobrepeso o por el contrario, si se está por debajo del recomendado.

Para obtener tu IMC es necesario saber tu peso en kilogramos y tu estatura en metros. Luego aplica la siguiente fórmula:

IMC = Peso corporal en kilogramos / (estatura en metros)2

(tu peso entre el cuadrado de tu estatura)


Ahora compara los resultados:

Menor que 18.5- Puede indicar desnutrición o enfermedad grave.

18.5 a 25- Es el rango de peso saludable, con poco riesgo.

25 a 30- Sobrepeso; en mayor riesgo de problemas de salud.

Mayor que 30- Obesidad, indica más de 20% sobre el peso saludable.


Como lo mencioné antes, el IMC NO evalúa la composición del cuerpo, por ejemplo, un fisicoculturista puede tener un IMC elevado sin ser por ello obeso. Por eso, es bueno complementar lo anterior con la medida del tamaño de la cintura.

Lo que puede afectar la salud tal vez no sea la cantidad de grasa que se tiene sino dónde se localiza. El aumento en los riesgos de salud está relacionado con una circunferencia de la cintura mayor de 80 cm en las mujeres latinas y de 90 cm en varones.

Si quieres bajar (o subir) tu IMC a un nivel deseable, digamos 22, utiliza la siguiente fórmula para saber cuánto debes pesar:

Peso deseado = IMC deseado x (estatura en metros)2

Insisto, lo anterior es sólo para darte una idea de tu estado, consulta siempre con tu médico.

13 de agosto de 2010

APROVECHANDO EL TIEMPO EN NUESTRO HOGAR

(* Sleeping girl. Renoir, 1880)

“Que enseñen a las mujeres jóvenes a ser… cuidadosas de su casa” Tito 2:4-5.

Pasar todo el día en la casa no implica que estemos siendo cuidadosas de nuestro hogar.

Ser cuidadosas de nuestra casa no es cuestión de ubicación geográfica, es decir, de estar físicamente presentes, también se requiere saber administrar recursos y tiempo.

Veamos un día en la vida de un ama de casa descuidada:

Su familia sale a las 7:30, ella les hace el desayuno, los despide y vuelve a la cama hasta las 10:00; luego se arregla, prepara su desayuno y se pone a ver su programa matutino favorito. Son las 12:00, hora de hablar por teléfono. A las 13:00 se dispone a hacer la comida, pero antes se toma un tiempo para ver las noticias de sus contactos en su red social favorita... ¡Ya vana ser las 14:00! hora de ir por los niños a la escuela y no hay comida hecha, ni modo, tendrá que comprar pizza o pollo rostizado otra vez, lo bueno es que a los niños les gusta, aunque no sea alimento saludable. Después de comer (viendo TV) los niños hacen la tarea mientras ella se dispone a ver telenovelas o series. Dos programas después, se da cuenta de que ya casi llegará su esposo a casa y aún no ha hecho la cena, menos mal que sobró pizza, es cierto que su esposo tiene sobrepeso y su colesterol está un poco alto, pero comer harinas refinadas por tercera vez esta semana no le va a hacer tanto daño ¿o sí? Además, preparar una ensalada y comida nutritiva a estas horas es una pérdida de tiempo con todo lo que le falta por hacer. Ahora hay que revisar (superficialmente) la tarea de los niños mientras están los comerciales. Después de que todos han cenado mientras veían la serie "familiar" de moda,  todos se irán a la cama menos ella porque ¡se va tan rápido el día! Y aún le falta lavar planchar y guardar la ropa que se ha acumulado de toda la semana, aunque, pensándolo bien, eso lo puede hacer mañana por la mañana, mejor verá de nuevo su red social antes de dormir. 

La historia anterior es exagerada (eso espero), sin embargo, la podemos usar para ilustrar el punto: el que no tengamos un trabajo fuera del hogar no implica que en verdad estemos siendo cuidadosas de él.

Insisto: si aprendemos a administrar sabiamente recursos y tiempo nos será más fácil cuidar de nuestro hogar y tener tiempo para nosotras y los que amamos.

Tal vez no podamos tener un horario estricto hora por hora, pero una buena idea es hacer una lista de prioridades y repartirlas en la semana. Estas son algunas actividades que podemos hacer durante la mañana.

Lunes- Lectura y oración, lavar ropa (mientras se hacen otras actividades), doblarla y guardarla (puedes aprovechar  este tiempo para hacer las llamadas por teléfono que tengas que hacer), lavar baño, barrer y trapear, hacer lista de compras, salir a caminar (30 min).

Martes- Lectura y oración, comprar despensa e ir a la tintorería, planchar, barrer.

Miércoles- Lectura y oración, sacudir, lavar baño, barrer y trapear, salir a caminar.

Jueves- Lectura y oración, lavar la ducha, llamar a algún familiar, barrer, clase de manualidades.

Viernes- Lectura y oración, barrer y trapear, lavar el baño, lavar los uniformes, sacudir, salir a caminar.

Si hay alguna actividad que te robe tiempo que deberías estar usando en el cuidado de tu casa, prueba poniendo un versículo o una nota de aviso que te disuada junto al objeto, ya sea el televisor, el teléfono, la computadora o cualquier otro. Por ejemplo:

Junto al control del televisor: "Algún día daré cuentas de si aproveché bien el tiempo", y cita Efesios 5:16.

Junto al teléfono: “¿Voy a llamar para edificar o para perder el tiempo?” y escribe a un lado Efesios 4:29.

Edificar nuestro hogar requiere tiempo ¡no lo desperdiciemos!

6 de agosto de 2010

PAY DE QUESO... ¡SIN CULPA!

(* Afternoon tea party.Mary Cassatt, 1891)

Te presento una opción para disfrutar del postre o acompañar el cafecito con migas:


Ingredientes:

• ½ taza de galletas de trigo molidas ( a mí me gusta más con Marías)

• 1 cucharada de mantequilla derretida

• 1 L de yogur natural

• 1 taza de queso cottage

• 3 claras

• ¾ de taza de azúcar

• 2 cucharadas de harina de trigo

• 1 cucharada de jugo de limón

• 1 cucharadita de esencia de vainilla


Preparación:

1. Forma una masa con las galletas molidas y la mantequilla.

2. Forra un molde para pay (de 22 cm aprox) presionando con fuerza.

3. Licúa los demás ingredientes y vierte sobre la costra de galleta.

4. Hornea en el horno precalentado a 160º C por 1 hora.

5. Retira del horno, deja enfriar. Cubre con papel aluminio y refrigera hasta servir

Puedes decorar con fruta fresca rebanada.