4 de junio de 2010

GOZO

(* A la Verbena. José Mongrell)

"Mas en fruto del Espíritu es... gozo" Gálatas 5:22

Vivo en una ciudad con clima demasiado caliente en verano, y el calor y yo no nos llevamos bien; en varias formas el calor extremo y continuo afecta mi salud.

Debo de confesar que cuando recién nos mudamos – en plena canícula- pasé los primeros días llorando y anhelando regresar a nuestro anterior lugar de residencia, al que me había adaptado maravillosamente; sin embargo, mi llanto no podía durar mucho: tenía que hacer de la casa un hogar acogedor y funcional, estaba muy ocupada desempacando y acomodando; además, procuraba que para cuando llegara mi marido no hubiera rastro de lágrimas en mi cara, lo malo es que ya no había lágrimas, pero tampoco había una sonrisa.

No tardé en darme cuenta de mi estado: sentía compasión de mí misma.

Mi amado estaba lidiando fuera de casa para adaptarse lo más rápido y mejor posible a su nuevo ambiente laboral, nueva gente, nuevo sistema, y llegaba a casa a encontrarse con la cara larga de su mujer, quien se quejaba casi literalmente de todo.

Una tarde hizo un comentario gracioso del que no pude evitar reírme y ¿sabes? ¡Le encantó! Es decir, ¡Extrañaba mi risa! Fue entonces cuando me di cuenta que en esos días no había sonreído, y que de ser su “dulzura” me había convertido en una fuente de quejas por estar enfocada en cómo me incomodaban mis circunstancias.

En cuanto pude, corrí a mi sitio especial, un rinconcito en el que paso tiempo a solas con mi Señor y que fue de lo primero que establecí al mudarnos; estaba humillada y arrepentida por ser tan egoísta y malagradecida, y por haber permitido que mi tiempo de oración se tornara en un rápido monólogo de quejas y peticiones egoístas. Luego, le pedí perdón también a mi amado.

Perder el gozo es una señal de alarma en cuanto a nuestra relación con Dios.

Tener gozo es fundamental en nuestro andar cristiano. La Biblia nos enseña la importancia del gozo y los beneficios que éste trae como:

- Ayudar a nuestra salud Pr 17:22

- Darnos fortaleza Neh 8:10

- Nos hermosea Pr 15:13

Evidentemente no estoy hablando de la alegría que tenemos cuando todo marcha como queremos, ni de la simpleza que hace que riamos a carcajadas a la menor provocación; sino del fruto del Espíritu que se manifiesta cuando estamos en comunión con Él.

Querida amiga, la fuente de nuestro gozo no son las circunstancias, es Dios mismo.

En cuanto notemos que hemos perdido el gozo examinémonos y arrepintámonos, acudamos al trono de gracia para que nuestro amado Padre celestial nos llene de gozo. 

Es importante que el gozo del Señor se vea en nosotras a pesar de nuestras circunstancias porque eso glorifica a Dios. "El gozo es la prueba de que Dios puede satisfacer plenamente el corazón humano".

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