19 de marzo de 2010

ROMA

(*Escenas de la vida cotidiana)

Por fin llegamos a la época del imperio romano, escenario de los hechos del Nuevo Testamento



Según la tradición, Roma fue fundada en 753 a.C. pero en realidad no se puede establecer una fecha precisa pues antes de esa época (IX a.C.) los etruscos llegaron y se mezclaron con los habitantes de las aldeas asentadas en las siete colinas donde surgió Roma.


Los reyes etruscos dominaron Roma hasta que 509 a.C. la monarquía fue derrocada y se instauró la República.


Mientras el imperio de Alejandro llegaba a su ocaso, Roma extendía su territorio: desde Fenicia a Hispania, Asia Menor, Grecia, Macedonia, Dalmacia, La Galia, parte de Germania, Hispania Cartago y Cirenaica. En el año 27 a.C. Cayó la República dividida en triunviratos: Julio César, Craso y Pompeyo quien dominó a Palestina (63 a.C.).


Octavio Augusto fue el primer emperador. El imperio duró desde 27 a.C. hasta 476 d.C. En el siglo III Comenzó la decadencia de Roma cuando el imperio se dividió después de la muerte de Teodosio y vio su fin con el derrocamiento de Rómulo Augústulo.


Roma fue una gran metrópoli que dependía económicamente para su abastecimiento de los territorios que conquistaba. Esos territorios se convirtieron en provincias cuyos habitantes podían alcanzar el derecho de ciudadanía con los privilegios que suponía.

La economía de la capital estaba basada en los impuestos. Los gastos que más aumentaron con la expansión del imperio fueron los militares y la manutención de hasta 200 000 ciudadanos por el emperador. La situación se agravó hasta ser insostenible para el final del imperio.

La moneda apareció en el siglo V a.C. El comercio dio lugar a la aparición de la banca que entre sus funciones tenía el cambio de monedas, préstamos con intereses, emisión de pagarés.


Entre las grandes aportaciones Roma, podemos citar el derecho romano cuya influencia en el mundo europeo se debe a Justiniano que lo recopiló en una obra llamada “Corpus luris Civilis”.


El arte romano, como los demás aspectos de su civilización, tuvo una fuerte influencia griega, aunque lograron imprimirle un sello propio.


La arquitectura, enfocada en obra pública tuvo como principal característica las grandes dimensiones.


En cuanto a la pintura, se conservan principalmente mosaicos.


Definitivamente es el realismo de sus esculturas donde encontramos su aportación más original.


El pensamiento romano fue ante todo práctico, lo podemos ver incluso en el ámbito filosófico y religioso caracterizado por su eclecticismo. Tenían una divinidad para casi cualquier cosa y actividad, de modo que se sintieran seguros de la protección divina. Recordemos el pasaje de Hch 17:19-34.


Su sentido práctico lo vemos también en su capacidad de organización reflejada en el urbanismo, el derecho romano, la cuestión sanitaria, la adopción de una lengua oficial y la infraestructura carretera, estos últimos aspectos junto con el sentimiento cosmopolita de los habitantes del imperio, contribuyeron a la expansión del cristianismo.


El judaísmo era una religión permitida y como en un principio el cristianismo se consideró una rama de éste, fue igualmente aceptado hasta el final del gobierno de Nerón (54-68), cuando los cristianos comenzaron a ser perseguidos.


Es muy enriquecedor e interesante estudiar el entorno en que se desarrollaron los acontecimientos bíblicos. El tema es muy amplio para limitarlo a una entrada de blog, por eso, si tienes la oportunidad, te invito a que investigues más del tema.