26 de febrero de 2010

PRÁCTICAS PARA DISCIPLINARNOS

(*La condesa de Haussonville. Ingres)

¿No saben que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno obtiene el premio? Corran de tal manera que lo obtengan.

Y todo el que compite en los juegos se abstiene de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.

Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpes al aire, sino que golpeo mi cuerpo y lo hago mi esclavo, no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo sea descalificado. 1 Corintios 9:24-27.

En la entrada titulada “Razones de peso” 
www.mujerdexcelencia.blogspot.mx/2010/01/razones-de-peso.html hablé de la importancia del carácter cristiano, específicamente de la necesidad de ser disciplinadas, pero si satisfacer nuestros deseos es tan agradable ¿por qué querer disciplinarnos?


Bueno, consideremos primero que nuestras acciones son el resultado de lo que creemos con base en la información que tenemos. Nosotras creemos que somos Hijas de Dios por lo que dice Su Palabra, que conocemos como La Verdad.

Si creemos lo que dice la Escritura de ella misma: que es la Palabra de Dios, entonces tenemos una fuente infalible de motivos puros y verdaderos para disciplinarnos. Sólo daré un ejemplo:

1 Co. 6:19 Pertenecemos a Dios. Por eso, todo nuestro ser debe ser para Su Gloria.

Ya que tenemos la motivación correcta para disciplinarnos, comparto contigo algunos hábitos de mi esposo que Dios ha usado para ayudarme a ser más disciplinada en el día a día:

1. No nos dejemos gobernar por nuestros deseos. Hagamos lo correcto aunque no nos agrade, y no sólo eso, también de vez en cuando neguémonos a satisfacer un deseo aunque éste no tenga nada de malo. 
Hacer o dejar de hacer algo por el simple hecho de auto disciplinarnos nos ayuda a crecer, y cuando eres capaz de negarte a pequeños placeres por decisión propia, sabrás decirle que no a mayores tentaciones. 1 Co. 9:27.

2. Seamos ordenadas. Ya escribí sobre este tema en: www.mujerdexcelencia.blogspot.mx/2009/09/el-orden.html

3. Ten un horario. Dios nos manda a aprovechar bien el tiempo (Ef. 5:16), ponerle hora a las actividades que debes realizar en tu día puede ayudarte a lograrlo, además, hacer un horario te permitirá establecer las cosas que realmente son necesarias y las que no lo son: Hacer un horario ayuda a establecer prioridades.

Como mencioné, no se trata de algo que debamos conseguir en nuestras fuerzas; por el contrario, debe ser resultado de la obra de Dios en nosotras, así que pidámosle a nuestro Amado Padre que nos ayude a llevarlo a cabo.