27 de noviembre de 2009

HISTORIA DE LA MÚSICA (La Edad Media)

(*Ángeles músicos. Jan van Eyck, 1432)


La edad media comienza tras la caída del imperio romano y termina en el siglo XV, cuando comienza el Renacimiento.

En la institución de la iglesia católica se convierte en el eje de la sociedad, por eso la música iba de la mano con la liturgia.

El canto Ambrosiano tuvo su origen en una recopilación de cantos por Ambrosio (374-397). 200 años después, el papa Gregorio Magno (540-604) hizo otra recopilación en la que eliminó los cantos paganos. Esta se extendió por todo el territorio que abarcó el antiguo imperio romano, y es lo que hoy conocemos como canto Gregoriano.

El canto Gregoriano es a capela, monódico sin acompañamiento de instrumentos, y con texto religioso en latín.

El canto Gregoriano dio origen a la música polifónica (el tema de un canto litúrgico es la base en la que se sobrepone otro nuevo). Esta una nueva técnica musical se difundió en especial en Francia durante los Siglos XII, XIII y XIV, luego por el resto de Europa.

En cuanto a la notación musical, solo se sabe que se utilizaban neumas: rayas, barras y puntos en algunas partes del manuscrito y que el director del coro interpretaba, señalando con las manos los ascensos y descensos de los sonidos. Hucbaldo y más tarde Guido d'Arezzo, emplearon líneas paralelas para situar los signos musicales. Poco a poco estos sistemas se fueron perfeccionando y homogeneizando hasta dar lugar al pentagrama y a las 7 notas clásicas cuyo nombre deriva de las primeras sílabas de los versos de un himno a San Juan.

Según el número de notas que tenga cada sílaba, el canto gregoriano se clasifica en los siguientes grupos o estilos:

* Silábico: Cuando cada sílaba tiene su nota.
* Salmodico: Sobre una misma nota recitativa aparecen muchas sílabas del texto
* Neumático: Cuando cada sílaba del texto lleva dos o tres notas.
* Melis mático: Cuando lleva más de tres notas por sílabas.

Los himnos, las antífonas y más tarde las misas fueron las formas propias del arte religioso Medieval.

Tenemos muy pocos ejemplares escritos de la música profana monódica de la edad media, pues era de transmisión oral debido a que los copistas eran monjes que no estaban interesados en la música profana.

La música popular tuvo su auge con los trovadores, que aparecen entre los siglos XII y XIII, principalmente en Francia y en Cataluña.

Los antecesores de los trovadores fueron los bardos, quienes cantaban proezas de sus héroes valiéndose del laúd.

Los Trovadores fueron poetas-músicos de la corte, algunos de ellos eran nobles. Cantaban en latín y en su propio idioma del amor a una dama, el honor, o la fidelidad a un rey o un señor. Se acompañaban de instrumentos musicales.

Originalmente, los trovadores tocaban sus poemas en la corte y a menudo celebraban competencias musicales.

Los Juglares eran músicos ambulantes y plebeyos que divertían en fiestas y castillos. También recitaban, hacían malabares y comedia, etc. La iglesia consideraba diabólicos a sus cantos.

Se considera a Léonin y Péotin los primeros autores polifónicos conocidos. Las composiciones de ellos y otros de su grupo se les conoce como "Escuela de Notre Dame”. Se clasifican como “ars antiqua”.

Philippe de Vitry compositor y teórico musical escribió un tratado titulado "ars nova", que dio nombre a esta tendencia musical desarrollada durante el siglo XIV, con ella, la polifonía medieval llega a su máxima perfección.

Algunos instrumentos de la Edad Media son: Arpa, rabel, viola, salterio, zanfonía, órgano, tamboril, címbalo, dulzaina, flauta, añafil, gaita, cornamusa.

Para saber más al respecto, te recomiendo el sitio http://www.mailxmail.com/curso-historia-musica/musica-medieval

20 de noviembre de 2009

CUIDADO DE LOS NIÑOS EN INVIERNO (también para adultos)

(Love of Winter. George Wesley Mellows, 1914)
En el invierno, es muy común que los niños se enfermen, puede que sea inevitable, pero siempre es bueno tomar precauciones para que no sea algo recurrente o que pueda complicarse.

Se les debe enseñar a los niños los hábitos de higiene necesario para procurar la buena salud propia y de su prójimo como

* Cubrirse la nariz y la boca al estornudar y no con la mano, pues entonces esta se convierte en un medio de contagio.

* Lavarse las manos continuamente con agua y jabón o en caso de no disponer de lo anterior, usar gel antibacterial. Esta medida es fundamental

* No tocarse la cara sin haberse aseado las manos previamente.

Como adultos hay también responsabilidades que nos tocan para no poner en riesgo la salud de los menores.

* No fumar cerca de los niños (yo diría sólo “No fumar”)

* Abrigar al menor pero no en exceso. Sin olvidar que al salir debemos cubrir la boca, la nariz y las orejas con un cuello alto o una bufanda.

* En caso de ser necesario secar ropa dentro de la casa, hay que tomar la precaución de hacerlo en otra habitación, nunca en el lugar donde están los niños.

* Tampoco hay que poner recipientes con agua sobre las estufas, pues el vapor que se genera humedece las paredes y la ropa de los niños, favoreciendo los cambios de temperatura que suelen terminar en resfríos y gripes.

* Procuremos evitar el estrés en la medida de lo posible pues éste merma las defensas del organismo.

* No auto medicarse. Ante cualquier síntoma siempre consulte al médico. Los medicamentos siempre deben ser indicados por un profesional. No dé remedios por su cuenta o por indicación de vecinos o amigos.

Recordemos que quienes han contraído gripe pueden infectar a otros un día antes de que comience el síntoma y hasta cinco días después de enfermarse.

13 de noviembre de 2009

PONCHE TRADICIONAL

(*Manzana, nueces, tarro y caja de dulces. Luis Eugenio Meléndez)

10 Porciones
Hay muchas y muy ricas recetas para ponches, en esta ocasión daré una cuyos ingredientes son fáciles de encontrar y, si bien no es mi favorita, es muy fácil de preparar.


Ingredientes:

• 25 tejocotes pelados y sin semillas

• 12 guayabas partidas por la mitad

• 3 rebanadas de piña natural cortadas en cubitos

• 2 manzanas cortadas en cubitos

• 100 g de ciruelas pasas sin hueso

• 2 rajas de canela

• 1 ½ tazas de azúcar

• 4 litros de agua

Preparación:

1. Pon a hervir a fuego medio en los 4 litros de agua las frutas con la canela y el azúcar.

2. En cuanto hierva, baja el fuego y deja hervir hasta que los tejocotes estén suaves.

3. Deja reposar y sirve mientras aún esté caliente.


NOTA: Para limpiar los tejocotes, remójalos en agua hirviendo. Me gusta más su sabor cuando lo endulzo con piloncillo en lugar de azúcar.

6 de noviembre de 2009

ESTADO CRÍTICO

(* Paz. Delacroix, 1852)

Desde el Código de Hamurabi hasta el libro más reciente del analista político del momento, encontramos descripciones del origen y propósito del estado. No quiero ser superficial ni pretenciosa al tocar un tema tan amplio en unos pocos párrafos; lo que sucede es que últimamente he escuchado mucho sobre la decadencia e ineficacia del gobierno, y creo que como hijas de Dios no debemos estar ajenas al tema, al contrario, podemos prepararnos para aportar una perspectiva bíblica sobre este asunto –como de todos los temas de la vida-.

De acuerdo con la Biblia, el gobierno humano es necesario, pues hace posible cierto orden.

Éstas son las tareas de la autoridad que Pablo señala en Romanos 13:

V3. “Para infundir temor al malo”

V4a. “…es servidor de Dios para tu bien”

V4b. “lleva la espada (símbolo de justicia) para castigar al que hace lo malo”

V6. Reciben los tributos (recursos que deben administrar para llevar a cabo lo anterior)

El cumplimiento de lo anterior, trae como consecuencia justicia y bienestar.

Como cristianas, es nuestro deber orar por nuestros gobernantes para que sean capaces de llevar a cabo estas tareas, por eso es bueno que estemos enteradas de los asuntos del estado, pues así podremos saber la necesidad específica por la que debemos pedir. Claro que nuestra responsabilidad no se limita a la oración, también abarca el comportamiento cívico, pero abordaré ese tema en otro momento... tal vez.

Leamos Mateo. 22:15-21.

Cuando Jesús estuvo en el mundo, no luchó por derrocar un sistema de gobierno, sabía que el problema no es el sistema de gobierno, el pecado en el corazón del hombre.

Y es que ningún sistema humano es perfecto, y menos aun si sus dirigentes son crueles, egoístas, injustos, en resumen, personas sin temor de Dios; en cambio, un sistema dirigido por gente temerosa de Dios, es decir, que rechaza la mentira, la corrupción y otras prácticas nocivas, y que procura obrar con justicia, buscando el bien del prójimo, tanto gobernantes como gobernados serán beneficiados.

¿Te acuerdas de tus clases de historia universal? Es claro que ninguna revolución armada ha derivado en un estado de permanente bonanza. El cambio tiene que ser en una esfera mucho más profunda.

La revolución más trascendente y radical para bien, es la que hace Jesús en la vida de aquél que se arrepiente y cree en Él.