27 de febrero de 2009

NO NOS DISTRAIGAMOS

(* Aire Fresco. 1878, Winslow Humer)

"Ningún soldado en servicio activo se enreda en los negocios de la vida diaria, a fin de agradar al que lo reclutó como soldado." Filipenses 3:14.

Me gustan los deportes que combinan aventura y naturaleza, en concreto, el montañismo.

La cima es la meta y para llegar a ella debo tener el equipo necesario, pero ¿qué pasaría si comienzo a llenar mi mochila con rocas sólo porque me parecen lindas? Claro, por bonitas que estuvieran esas rocas se convertirían en un lastre, me impediría avanzar como debo para alcanzar la cima. Bien, eso mismo puede pasar en nuestra vida espiritual.

Hay actividades que disfrutamos, posesiones que atesoramos, incluso personas que apreciamos, que se han convertido en un lastre: un distractor para nuestro crecimiento en el Señor, porque están ocupando un lugar que no les corresponde.

Quiero hacer énfasis en esto: Pueden no ser un pecado en sí mismas, pero están ocupando un lugar incorrecto en nuestra vida, de modo que gastamos en ellas tiempo y recursos que deberíamos estar invirtiendo en las cosas eternas que en verdad valen la pena. 

Un buen soldado de Jesucristo no se debe distraer con las cosas que ofrece el mundo. 

Identificar si hay cosas en nuestra vida que están ocupando un lugar que no les corresponde, es decir,  saber si tenemos prioridades en desorden es no es tan difícil: analiza en qué inviertes tu tiempo y recursos, y verás dónde está tu corazón.

Por ejemplo, analiza si tienes tiempo para pasar en Facebook, pero no para el estudio de la Palabra de Dios; si tienes tiempo para ir a tomar un café con vecinas chismosas, pero no para prepararte para iniciar un estudio bíblico con tu vecina a quien compartiste el evangelio; o tal vez tienes recursos para tu quinto par de zapatos azules, pero no para aportar para las misiones. 

Les comparto un pasaje de la Palabra de Dios que podemos memorizar para tener presente en qué debemos enfocarnos: Colosenses 3:1-3:

"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios." 

No hay comentarios: