27 de marzo de 2009

BUENOS MODALES EN LA MESA

(Las Meninas 1656, Diego Rodríguez de Silva Velázquez)

No me cansaré de mencionar la importancia de enseñar a los niños además de con palabras, con el ejemplo.
 
Cuando hablamos de enseñarles buenos modales no es la excepción, pues hablamos de conductas y reglas que les servirán para toda su vida.

Los niños no siempre hacen caso a la primera de las indicaciones de sus padres y sus mayores, por lo que hay que ser insistentes y constantes para que se acostumbren a hacer las cosas del modo indicado, sin que se les tenga que repetir la instrucción. Es importante que aprendan a diferenciar lo que está bien de lo que está mal, para que aun cuando los padres no estén presentes sepan cómo actuar.

Mencionaré sólo modales básicos en la cultura occidental. Ten presente que para acompañar a tu hijo en su proceso hasta que aprenda a conducirse con corrección debes armarte de paciencia, pues es muy probable que no sólo tengas que crear nuevos hábitos en ellos sino ayudarlos a deshacerse de sus malas costumbres ya arraigadas.



No los satures tratando de enseñarles todo de una sola vez, házlo poco a poco. Sé comprensiva sin ser permisiva y nunca los ridiculices por sus errores.
Los buenos modales en la mesa va más allá de las apariencias pues refleja la consideración y el respeto que tenemos hacia los que nos rodean, por ello, puedes comenzar enseñando a pedir las cosas por favor y a dar las gracias, así como a tratar a los mayores con respeto.


También es una gran oportunidad para enseñar a los niños la higiene necesaria para comer los alimentos: Tener las manos y las uñas limpias, y en medida de lo posible sentarse a la mesa arreglados y con ropa limpia. Del mismo modo al terminar de comer enseñarles a recoger la mesa, lavarse las manos, los dientes y cambiarse de ropa si se han manchado.

Por respeto a sus mayores, como personita educada debe aprender a no comenzar a comer hasta que todas las personas de la mesa están servidas y uno de los mayores comienza.

En algunos casos necesitarán ayuda o cubiertos más pequeños, pero es importante que aprendan el uso correcto de éstos: cómo se sostienen, cómo se corta, cómo descansarlos en el plato, etcétera y que no son para jugar, señalar, lanzar…sólo se utilizan para comer.

La servilleta no es un trapo para limpiar otra cosa que no sean los labios antes y después de beber, o alguna pequeña mancha. Los niños pequeños pueden prescindir de la servilleta en el regazo pues usan babero.

En cuanto a la compostura, en la mesa se debe mantener una adecuada postura y un comportamiento correcto. Un niño educado es perfectamente capaz de sentarse y estarse quieto durante toda la comida. Deben saber que no se juega en la mesa ni se levanta nadie hasta que todos hayan terminado de comer (una gran oportunidad de desarrollar dominio propio).

Se come con la boca cerrada y no se habla con comida en la boca.

No se rasca, ni se bosteza. Si por alguna razón no puede reprimir el bostezo, deberá aprender a poner la mano delante de la boca y hacerlo de manera discreta.

No se chilla, ni se levanta la voz. Las cosas se piden con voz moderada, si es preciso, se repite, pero no se sube el tono de voz.

Con la comida no se juega.

No subestimes a los niños, son capaces de desarrollar buenos modales si tienes la paciencia y constancia necesarias para enseñarlos. Hazlo por amor, le puedes evitar pasar por vergüenzas en el futuro y aun tú te evitarás escenas desagradables. Al tener niños con buenos modales, se evitarán muchas "batallas campales" en la hora de la comida y ésta será una agradable experiencia donde la familia puede convivir y compartir en armonía.

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