7 de noviembre de 2008

UNIDAD AL CRIAR A LOS HIJOS (PARTE 3)

(* La familia Mellerio, 1897 Maurice Denis)

Ésta es la tercera y última parte sobre la importancia de la unidad como matrimonio al criar a los hijos y cómo fortalecerla. 

C. "EN DISCIPLINA Y AMONESTACIÓN DEL SEÑOR" 

La palabra que se traduce “disciplina” quiere decir literalmente “inculcarles algo en la mente”.

La meta principal para los padres en relación a los hijos es guiarlos a la madurez en Cristo. “Si como padres, honestamente deseamos criar a nuestros hijos, guiándolos hacia la madurez espiritual, debemos vigilar que la Palabra de Dios sea inculcada en sus mentes”.

Los niños no son angelitos. La Palabra afirma que “El muchacho consentido avergonzará a su madre” Pr. 29:15 y esto se debe a que “la necedad está ligada al corazón del muchacho” Pr. 22:15.

Los niños no son buenos por naturaleza ni están impacientes por escoger lo bueno, por eso necesitan ser disciplinados, así aprenderán a tomar decisiones sabias. Los límites les ayudan en su aprendizaje de diferenciar lo bueno de lo malo.

Puntos importantes al ejercer disciplina:
a) Establecer límites claramente Pr. 29:15. Para asegurarnos de que el niño ha comprendido, es bueno pedirle que explique lo que entendió.

b) No saturarlos con reglamentos. Hay varias acciones que pueden quedar resumidas en una regla. Mt. 22:34-40.

c) No dictar normas que no se puedan cumplir.

d) No estar moviendo los límites constantemente. Crea inseguridad en el niño y le enseña inconstancia. Dios es constante y nosotros también debemos serlo. No debemos aplicar la disciplina en una ocasión y pasarla por alto cuando se ha hecho lo mismo en otra circunstancia.

e) Hacer lo posible por que las normas se basen en principios bíblicos.

f) Ser ejemplo de las reglas establecidas.

g) Enseñar la obediencia inmediata. No tiene porqué haber una segunda llamada ni mucho menos contar hasta 3.

h) Cuando se rompan las reglas, administrar la corrección necesaria. A veces una forma de disciplina que esté en relación con el acto de desobediencia específico, es una forma sabia de disciplinar. Dios no siempre nos disciplina de la misma forma, lo hace de acuerdo a lo que necesitamos aprender.

i) La disciplina debe de ir acompañada de instrucción y reconciliación.

j) Debe haber acuerdo entre los padres. El que uno sea “blando” y el otro “estricto” puede ser desastroso.

k) Debe ser con amor pero de tal modo que los desaliente a desobedecer de nuevo.

Tengamos presentes que NO pueden llegar a ser personas disciplinadas y maduras sin estructura en sus vidas.

Notas de nuestro primer curso de matrimonios basado en el libro de Wayne Mack "Fortaleciendo el Matrimonio.